El círculo vicioso de la Fed

Tres y no más

La Reserva Federal está atrapada sin salida. Si ajusta la política monetaria, la economía cae. Si la relaja, entonces genera una burbuja.

Voy a decirlo sin vueltas: la Fed ha fracasado en su intento de restaurar el robusto crecimiento de la economía estadounidense. Ese fracaso ha creado las bases para la próxima crisis monetaria global.

Este error era inevitable porque los problemas en la economía son estructurales. Se relacionan con los impuestos, la regulación, el crecimiento demográfico y otros factores más allá del mandato de la Fed. Las soluciones de la Fed son monetarias, y no se pueden resolver problemas estructurales con herramientas monetarias.

Dado que las soluciones estructurales no están en el horizonte debido al estancamiento político, la economía estadounidense permanecerá atascada en el bajo crecimiento indefinidamente, al estilo japonés. Sin cambios estructurales, este patrón persistirá por décadas como ya lo ha hecho en Japón. Este escenario de bajo crecimiento será interrumpido por ocasionales recesiones técnicas y exhibirá persistentes tendencias deflacionarias.

Eso en el mejor de los casos, que no es el más probable. El resultado probable es un pánico financiero y una crisis global de liquidez causada por las políticas monetarias fallidas de la Fed. Para entender por qué, es necesario entender el círculo vicioso en el cual la Fed y todos los importantes bancos centrales están atrapados.

El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) ha ido por un camino sin precedentes con sus programas de alivio cuantitativo o “QE.”

El primer programa, el QE1, empezó a fines de 2008. Entonces se lo veía como una respuesta apropiada a la crisis de liquidez proveniente por la caída de Lehman Brothers y AIG. Dar efectivo durante una crisis de liquidez es exactamente lo que los bancos centrales deben hacer; para eso fueron creados.

El QE1 terminó en junio de 2010. Y puede haber salvado a la economía de una recesión más severa en 2009, pero no hizo nada para estimular el crecimiento a largo plazo. Apenas terminó el QE1, el crecimiento estadounidense se había estancado. Para fines de 2010, la Fed estaba lista para lanzar el QE2.

Este programa era diferente. Empezó en noviembre de 2010, cuando no había una crisis de liquidez. El segundo alivio cuantitativo fue un experimento soñado por Ben Bernanke. La Fed se comprometió a comprar U$S 600 mil millones de bonos del Tesoro de largo plazo antes de junio de 2011.

La idea era bajar las tasas de interés de largo plazo y crear un “efecto riqueza” que resultaría en un mayor gasto y un mayor flujo de crédito. Estos nuevos préstamos y gastos estimularían la economía hacia una tendencia de crecimiento auto sustentable.

Pero la flexibilización cuantitativa no creó una tendencia de crecimiento sostenida. Lo que sí creó fueron burbujas de activos que todavía están y esperan a ser reventadas.

Como era planeado, el QE2 terminó en junio de 2011. El crecimiento se estancó de nuevo luego de que terminase la impresión de dinero. La Fed estaba atrapada por el mismo monstruo que había creado.

En septiembre de 2012, la Fed lanzó la tercera ronda. A diferencia del QE2, no había límites de tiempo o cantidad en el QE3. La Fed imprimiría tanto dinero como quisiese por el tiempo que quisiera para así crear el estímulo necesario. El problema era que la Fed estaba ahora completamente atrapada y sin salida. Cuando flexibilizaban, la economía mejoraba pero no crecía. Cuando ajustaban, la economía se estancaba pero no colapsaba. La política cambiaba repentinamente. La Fed estaba atascada en su círculo vicioso.

El término “círculo vicioso” es una expresión popular para lo que los físicos y teóricos de la complejidad también llaman funciones recursivas. En una función recursiva, el resultado de una ecuación se convierte en la entrada para la próxima iteración de la misma ecuación.

Llevado al campo monetario, tenemos que primero la Fed ajusta, luego los mercados se hunden, entonces la Fed flexibiliza, luego los mercados suben, entonces la Fed vuelve a ajustar y así. Este es el juego en círculo de la Fed.

Así es como esto se ha desarrollado desde que el QE3 empezó en noviembre de 2012 bajo la dirección de Ben Bernanke y luego continuó la actual líder de la Fed, Janet Yellen.

Mayo 2013 — Bernanke ajusta con su charla sobre el fin de los estímulos cuantitativos. El dólar sube y los mercados emergentes se hunden.

Septiembre 2013 — Bernanke flexibiliza al postergar el planeado comienzo del endurecimiento de su política monetaria. Los mercados vuelan.

Diciembre 2013 — Bernanke ajusta la política al comenzar a reducir el estímulo monetario. El dólar se fortalece.

Septiembre 2014 — Yellen flexibiliza a través de su discurso cuando le dice a los mercados que la Fed será “paciente” cuando se trate de futuras subas de tasas.

Marzo 2015 — Yellen ajusta al indicar que la Fed piensa subir las tasas de interés antes del fin de 2015.

Septiembre 2015 — Yellen flexibiliza al postergar el planeado “despegue” en las tasas de interés. Esta postergación fue causada por el colapso en los mercados de acciones estadounidenses por el shock de la devaluación china del yuan en agosto. Las acciones estadounidenses suben luego de esta flexibilización.

Diciembre 2015 — Yellen ajusta al subir las tasas de interés por primera vez en nueve años. Los mercados estadounidenses colapsan y caen más del 10% en enero y principios de febrero de 2016.

Febrero 2016 — Yellen flexibiliza con el secreto Acuerdo de Shanghai. El mismo acuerdo no es revelado entonces pero se hace visible en una serie de acciones políticas del BCE, el Banco de Japón y la Fed durante marzo de 2016. Los mercados estadounidenses suben por las noticias de un dólar más débil.

Mayo 2016 — La Fed ajusta a través de un compendio de declaraciones duras por presidentes de bancos de reserva regionales como James Bullard, Loretta Mester y Esther George. La creación de trabajos estadounidenses se estanca, el dólar sube y el oro se debilita.

Junio de 2016 — Yellen flexibiliza con un discurso blando en Filadelfia y sus comentarios en la reunión del FOMC el 15 de junio. El dólar cae rápidamente y el oro empieza una fuerte suba, desandando sus pérdidas de mayo y alcanzando nuevos picos en tres años.

Estos fueron diez giros de 180° en poco más de tres años.

Queda claro que la Fed no tiene idea de lo que está haciendo y que está atrapada en su círculo vicioso.

Atentamente,

Jim Rickards
Para El Inversor Diario.