Argentina, la más buscada en un mundo irracional

Cambiá para ganar

El Brexit potenció la tendencia de bajas tasas de interés globales. Si bien la volatilidad podría afectar a nuestro país, la irracionalidad del mercado podría ser una buena noticia para los bonos en dólares de nuestro país en el largo plazo.

El jueves pasado asistí al 2° Simposio de Mercado de Capitales y Finanzas Corporativas del IAEF. Organizado en el Banco Nación, el evento es una referencia para los jugadores del mercado.

Del encuentro, me traje una reflexión que sintetiza las conclusiones de los principales paneles: “long equity, long renta fija en dólares”. Traducción: comprar acciones, comprar bonos largos en dólares.

IAEF

Hoy quisiera hacer hincapié en la segunda parte de la conclusión. Quisiera explicar por qué los títulos largos son una oportunidad ineludible.

Paradójicamente, para argumentar lógicamente mi punto, tengo que recurrir a la irracionalidad. No mía, sino la del mercado.

Puntualmente, la irracionalidad se puede ver en uno de los fenómenos más extraños que he presenciado: existen títulos públicos que rinden una tasa de interés negativa.

En otras palabras, los inversores, en lugar de cobrar una renta por invertir su capital, pagan un interés por el hecho de tener bonos en su poder.

Esta es una situación derivada de la masiva inyección de dinero que promueven los bancos centrales. Primero fue la Reserva Federal (desde 2008) y luego se sumaron el Banco Central Europeo y otras entidades.

Como si este estado de tasas negativas no fuera suficiente, los acontecimientos como los del Brexit potencian esa irracionalidad.

La decisión popular de Gran Bretaña de abandonar la Unión Europea fue un golpe artero que nockeó a los mercados. La libra esterlina se derrumbó más de 10% y las principales bolsas del mundo llegaron a perder hasta un 12% en un día.

En consecuencia, se generó un temor generalizado que dio lugar a fenómenos de “fly to quality”. Así, los inversores buscaron imperiosamente activos súper seguros para resguardarse, con el oro como instrumento predilecto.

El vuelo a la calidad también se dio con la migración de capitales hacia los bonos más seguros del planeta como los del Tesoro de Estados Unidos y los Japón, Suiza y Alemania. Estos 3 últimos, con tasa bajo cero.

En una línea, el Brexit le dio más vigor a un contexto global preexistente de rentabilidad prácticamente nula o negativa. Es decir, le dio una inyección adicional de irracionalidad al mercado.

El destino más buscado en un mundo de tasas bajo cero

Con esta profundización de lo que ya veníamos viendo, creo que el estado del mundo podría jugar a favor de la renta fija local en el mediano y largo plazo.

Es que la reinserción de nuestro país en el mapa financiero global no podría haber ocurrido en un mejor momento. Las tasas están en niveles deprimidos como nunca antes. Esto motivó el interés del capital internacional ante las emisiones de deuda provincial y corporativa de los últimos meses.

Y ese atractivo también se aprecia en la deuda soberana porque los rendimientos de Argentina son lo que este mundo irracional de tasas negativas estaba necesitando.

Observe el siguiente gráfico. Verá cuántos años hacen falta para duplicar los dólares invertidos en renta fija.

bonos-arg

El gráfico tiene un supuesto fuerte: asume que la tasa interna de retorno (TIR) es constante. Bajo este criterio, los bonos más seguros del mundo (los de Estados Unidos) permitirían doblar la inversión en 47,5 años.

En tanto, un bono de Argentina a 10 años, que rinde un 6,4% en dólares, permitiría a los inversores duplicar el capital en tan solo 11,2 años. Es decir, requiere menos de un cuarto del tiempo de maduración que en Estados Unidos para multiplicarse por dos.

A su vez, el dato local también pulveriza la rentabilidad que se ve en países de la región como Brasil, Uruguay, México, Chile y Perú.

La comparación, no obstante, podría ser acusada de simplista porque omite los distintos niveles de riesgo de cada uno de los países. Esto lo vemos con las calificaciones de los bonos.

La deuda local es considerada como “altamente especulativa” según S&P (B-), Fitch (B) y Moody’s (B3). Estas notas son comparables con las de naciones africanas.

Pero el mercado entiende, más allá de sus idas y vueltas, que los títulos locales en dólares ya merecen una nota mejor. En rigor, éstos ya están cotizando en un umbral mejor que el que indica su rating crediticio.

En este contexto, el todavía elevado riesgo argentino ya no asusta a los inversores. Es más, a la larga, cuando la volatilidad baje su intensidad, los “tasones” locales terminarán atrayendo a los inversores en manada.

En el árido desierto de rendimientos globales, el capital verá en Argentina un oasis de rentabilidad.

Esta lógica probablemente no encuentre sustento en los fundamentos argentinos (la inflación y el déficit fiscal son los grandes desafíos), sino que será consecuencia de la irracionalidad de las tasas negativas.

¿Cómo usted puede aprovechar estos movimientos?

Lo mejor de todo es que usted, siendo un inversor local, también se puede montar a esta tendencia, que es inminente.

La sugerencia es posicionarse en el tramo largo de la curva de bonos en dólares. Mientras espera que los bonos aumenten su valor en moneda dura, usted se beneficia de los pagos semestrales de renta en billete norteamericano.

Esta estrategia tiene un premio adicional: blinda su capital ante una devaluación ya que las cotizaciones en pesos de los títulos dolarizados se actualizan por el tipo de cambio.

En suma, el mercado está a punto de jugar a su favor. Usted, al invertir en bonos locales está haciendo lo más sensato en un mundo irracional.

Por una nueva inversión exitosa,

Nery Persichini

Editor de Revancha Argentina

P.D.: Si quiere conocer en qué títulos dolarizados puede invertir hoy mismo, lo invito a que lea mis recomendaciones en Revancha Argentina. Para saber más, haga click acá.