Durmiendo con el enemigo

rutina mark ford

Muchas personas invierten cuantiosas sumas en el mercado, sin siquiera conocer su perfil de riesgo o –peor aún- simulando uno que no es el propio. El resultado es alarmante…

 

Realmente no sé por qué nos pasa…

Casi todas las personas tienen una tendencia a querer mostrarse más fuertes e inteligentes de lo que en realidad son. Grandes filósofos han dedicado tratados a este punto y yo, desde mi pequeño lugar, lo he comprobado en mi carrera profesional.

He tenido cientos de reuniones con inversores, emprendedores, ahorristas y empresarios. En muchas ocasiones, me he encontrado ante personas que buscan impresionar y mostrarse más capaces de lo que realmente son. Posiblemente sean los mejores en su campo –mi argumento no es contra sus virtudes- sino contra lo que buscan aparentar en ese preciso momento.

¡Por Dios, en ocasiones yo me encontré haciéndolo, y traté de erradicar esa conducta!

Tenemos el hábito de querer mostrarnos poderosos ante la visión del otro, seguros. Queremos que nos vean invencibles. Nos es prácticamente inevitable…

¡Pero cuidado! Esta tendencia puede jugarnos en contra, muy en contra.

Aunque te cueste asumirlo, ¡el peor enemigo de tus finanzas podés ser vos!

Hay una regla de oro que no podés que olvidar: el inversor no debe mentirse y -menos aún- mentirle a su asesor financiero.

Hacerlo es un sinsentido. ¡Tiene el mismo efecto que mentirle al médico que te viene a curar!
Acá es donde llegamos a un test que es clave para todo inversor: el que define tu perfil de riesgo. Es decir, el que determina qué clase de inversor sos.

Le podés pedir a tu agente de Bolsa que te lo realice e incluso hay varios –de calidad-circulando en la web de manera gratuita.

Cómo es…

El test permite que puedas conocer qué riesgos estarías dispuesto a asumir y qué rendimientos esperarías obtener a la hora de tomar una decisión de inversión. Es una forma de evaluarse a sí mismo, para poder definirse como: conservador, moderado o agresivo.

Ser un inversor conservador no significa ser menos valiente que otro, sino distinto. Sólo implica que no estás dispuesto a perder mucho dinero y que querés correr poco riesgo en este momento. Incluso, quizás un inversor conservador tiene mayor aceptación del riesgo que uno moderado, pero por alguna circunstancia de su vida, en este momento puntual, está condicionado.

En condiciones normales, riesgo y rentabilidad están directamente relacionados. Es decir que, cuanta más rentabilidad quieras lograr, mayor riesgo deberás asumir.

Básicamente, para determinar tu perfil como inversor, debés definir las respuestas a las siguientes preguntas:

¿Cuál es su situación financiera actual, ingresos, gastos, deudas? ¿Cuáles son tus objetivos financieros concretos y de modo realista? Es decir que el objetivo debe tener un plazo en el que pretende alcanzarlo, una cantidad y no sólo un motivo.

También debés conocer el plazo con el que contás para lograrlo, un dato para nada menor, ya que esto definirá qué rentabilidad deberás buscar alcanzar para llegar a tu meta.

Debés definir cuánto riesgo estás dispuesto a asumir para llegar a ese objetivo.

No tenés que dejar de consultar a asesores profesionales (como en este caso ya estás haciendo con Inversor Global), que te puedan brindar los instrumentos que se adaptan a tu necesidad y a tu objetivo.

Tené claro además que factores como el paso del tiempo, cambios en tu situación económica o en tu vida personal hacen que tu perfil de inversor pueda modificarse. Por eso, el test no se hace una sola vez en la vida. No pierdas de vista este punto, ya que una persona de 25 años tiene necesidades muy distintas a las de una de 40 o de 65.

Mi opinión:

La determinación de tu propio perfil como inversor es un buen punto de partida para una buena toma de decisiones de inversión. Este simple test, si bien no es el único factor, puede influir en el éxito o fracaso de tu inversión, ya que te ayudará a encontrar qué productos financieros se adaptan a mejor a tus necesidades y preferencias.

Es fundamental el autoconocimiento como inversor y tener claros los principales ejes que te motivan a invertir: objetivos, plazo en el que se busca alcanzarlos, reacción ante una pérdida, son todas variables con las que no se puede jugar y menos auto-engañarse.

A todas estas variables son a las que se adaptará tu inversión y -si alguna de ellas está “mal configurada”- seguramente el resultado no será el buscado.

Conozco a muchos inversores que en la entrevista dicen “yo puedo soportar una caída de mis activos de 40%” o “compraría más en ese caso”, pero cuando sus acciones apenas pierden 10% se espantan, y quieren retirarse de la inversión en lugar de respetar la estrategia diseñada. Esos inversores, no engañan a su asesor, se engañan a sí mismos.

Una cosa es decir algo y otra completamente distinta es ver las cotizaciones moverse y -con ellas- el dinero real, con las pulsaciones y las emociones al ritmo de la adrenalina. En la simulación todos podemos “disfrazarnos” de inquebrantables. Es muy fácil, demasiado, pero es lo peor que puede hacer.

Por eso, la sinceridad total es decisiva al evaluarse como inversor en un test. Cuanto más sincero sea seas con vos mismo, mejor resultado tendrás y mejor se adaptarán las inversiones seleccionadas para tu real objetivo.

Si querés ser un buen inversor, lo primero es conocerte mejor que nadie. De lo contrario, serás el mayor peligro para tus finanzas.

Al conocer tu correcto perfil de riesgo como inversor, estarás en condiciones de entender cuáles de los servicios e informes especiales que brindamos en Asesoría Tessore son ideales para vos.

Por eso desarrollamos carteras y recomendaciones de activos adaptadas para cada tipo de inversor: ya sea conservador, moderado o agresivo. Además, realizamos un seguimiento exhaustivo de las mismas, en el marco de un análisis elaborado por un selecto grupo de los especialistas más reconocidos del país, para que puedas sacarle el máximo provecho a tu capital.

En Asesoría Tessore vas a encontrar al mejor aliado para potenciar tus finanzas. Te desafío a que nos pongas a prueba como socios.

Nos reencontramos la semana que viene.

Buenos días y buenas inversiones.

Saludos.

Federico Tessore
Para El Inversor Diario