¿Terminará Donald Trump como JFK?

¿Terminará Donald Trump como JFK?

Donald Trump camina con paso firme hacia la nominación presidencial del Partido Republicano. Que el magnate pueda convertirse en el candidato de los republicanos a la Casa Blanca no gusta a ciertos sectores de la sociedad.

 

La incapacidad de las asambleas democráticas para llevar a cabo lo que parece ser un claro mandato de la gente, inevitablemente causará insatisfacción con las instituciones democráticas. Los Parlamentos terminarán siendo considerados como inútiles “tiendas de hablar”, ineficaces o incompetentes para llevar a cabo las tareas para las que han sido elegidos. Crece la convicción de que si tiene que llevarse a cabo una planificación eficaz, su dirección debe ser “sacada de la política” y  colocada en manos de los expertos – funcionarios permanentes u organismos autónomos e independientes.

Friedrich Hayek

 

Ayer por la noche, nos sentamos en la entrada del hotel donde nos alojamos en Aiken, Carolina del Sur.

El cielo estaba despejado. La temperatura era perfecta.

El sol se escondía por el oeste… justo como debe ser.

Pero hoy tenemos que dejar la ciudad. Hay que decir adiós a Aiken.

Probablemente tardaremos un rato en hacerlo. Hemos escuchado que el sheriff local ha reunido a una cuadrilla de arquitectos y está buscándonos…

 

Solo importa una cosa

Lo que ocurra en Wall Street no importa.  Las noticias solo hablan de una cosa: las primarias presidenciales de Estados Unidos.

Somos como un perro que está viendo un choque de trenes: no tenemos idea de lo que está pasando, pero no podemos apartar la vista. Humo. Metal trenzado. Valijas y cuerpos volando por los aires.

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La gran esperanza del establishment del partido republicano era el joven senador de Florida, Marco Rubio. Pero ahora, el pobre Rubio bajó su candidatura al perder por casi 20 puntos contra Donald Trump.

La noticia llega después de que el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, destrozara a Rubio en el debate del 6 de marzo. Frente al mundo, expuso los hilos de la marioneta que es Rubio, que repetía sin pensar sus líneas como si estuvieran escritas en una tarjeta.

Pero, ¿para quién era un títere? ¿Quién ha estado tirando de sus hilos?

Las elecciones estadounidenses suelen ser bastante simples. Suelen ser batallas entre zombis y pseudoempresarios.

Tradicionalmente, los demócratas representan a los zombis –los pequeños individuos que quieren más pequeños pagos y sobornos.

Se supone que los republicanos representan a los pseudoempresarios -menos en número pero con más dinero-, que buscan rebajas de impuestos, contratos, subvenciones y formas de mantener a los zombis a raya.

Para los republicanos, el gobierno en casa es el demonio pero en el extranjero es un ángel. Para los demócratas es al revés. En sus mentes, los funcionarios, puertas adentro, solo pueden traer el bien, pero en el exterior el gobierno hace desastres.

Pero la política es fluida. Ambas partes apelan a los mitos populares, en un esfuerzo por asegurar el voto de las masas. Se mueven de un lado para otro, como los luchadores que circulan, tratando de buscar la oportunidad de quitarle un voto a su oponente.

¿Derechos de los homosexuales? ¿Rezar en la escuela? ¿Aborto libre?

Los votantes se entusiasman, convencidos de que ellos y solo ellos tienen la última palabra sobre el tema.

 

El gobierno en las sombras

Y mientras los conservadores culturales estaban en guerra con los conservadores progresistas… el Estado Profundo creció.

No importó qué partido estaba en el poder… más aspectos de nuestras vidas, de nuestro dinero, quedaron bajo el control de unos pocos, del gobierno permanente que es quien realmente mueve los hilos – el “gobierno en la sombra” que gobierna sin importar quién está en el poder.

Los zombis consiguen más cupones para comprar alimentos, medicamentos y mayores prestaciones en la jubilación. Los amigotes del poder logran mejores contratos y grandes favores… incluyendo la mayor estafa de la historia mundial, un sistema de dinero que desplaza billones de riqueza real a la industria financiera y sus clientes.

Hoy en día, es difícil separar a las dos partes. Hillary, demócrata, parece querer demostrar que tiene el arrojo suficiente para ser presidenta. Trump, republicano, quiere calar hondo en la clase obrera con la promesa de que va a terminar con la competencia del exterior.

Los ciudadanos de a pie están apostando por Trump. Los peces gordos- especialmente los de Wall Street- confían en Hillary.

¡Qué sorpresa!

Todavía es temprano para vaticinar qué va a ocurrir. Cualquier cosa puede pasar.

Clinton es la opción más clara de los miembros del Estado Profundo. Ella y su marido, Bill Clinton, cumplieron un rol importante ayudando a llegar donde se está hoy. Apoyan la globalización, la Reserva Federal, a Wall Street  y al Pentágono. Hillary se puede resumir en: Si es elegida presidenta, habrá más de lo mismo.

En cuanto a Trump, nadie sabe exactamente qué es lo que va a hacer… probablemente ni siquiera él mismo lo sepa. La gente en la calle cree que si llega a ser presidente, cambiará las cosas.

Donald Trump no parece estar en el bolsillo del Estado Profundo. Pero si eso es cierto, hay personas -en el mundo de Internet- que se preocupan de que pronto pueda estar en la mira.

En Internet encontrará comentarios tales como: “Que Donald Trump refuerce su seguridad o podría terminar como John Fitzgerald Kennedy (JFK)”.

 

El mayor acuerdo de Donald

No lo sabemos. Pero resulta difícil imaginar que Donald no haya hecho un trato con los “poderes fácticos”.

 

Trump desarrolló su carrera profesional en la industria de la construcción –con los sindicatos mafiosos, los bancos, los reguladores de Las Vegas y de Nueva York.

 

Él lo niega. Pero depende de todos ellos –el gobierno, los bancos y el sistema que financia las burbujas- para mantener intacta su fortuna.

 

Él sabe lo importantes que son. Y sabe cómo funcionan.

 

Donald dice ser uno de los grandes negociadores de la historia. Es difícil imaginar que no haya cerrado el acuerdo más importante de su vida.

 

Un saludo,

 

Bill Bonner.

 

Bill Bonner es fundador y presidente de Agora Inc., con sede en Baltimore, Estados Unidos. Es el autor de los libros “Financial Reckoning Day” y “Empire of Debt” que estuvieron en la lista del New York Times de libros más vendidos.

1 comentario en “¿Terminará Donald Trump como JFK?

  • Donald Trump es un republicano típico del pensamiento de la clase media
    de EEUU. Su discurso tiene los condimentos que los estadounidenses
    les gusta escuchar, les muestra un futuro de grandeza tipo épico, como
    la conquista del oeste.
    Por supuesto este es el discurso y muy inteligente, pero de ganar
    no es un mono con navaja, ni un idealista, es un negociador temible y
    formidable y por supuesto es un pragmático y su gobierno estará aliado:
    A los grandes empresarios y banqueros, al ministerio de Defensa y al
    americano blanco y medio.emprendedor, como así también a agricultores
    y ganaderos . Donald es el John Wayne o el Clint Eastwood de la politica

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