Brasil y Argentina: ¿las mejores inversiones del mundo?

Brasil y Argentina: ¿las mejores inversiones del mundo?

No sólo el rendimiento actual de ambos mercados ilusiona a los que analizamos periódicamente sus indicadores, sino que las perspectivas de futuro son aun mejores. Te lo digo hoy antes de que los grandes fondos se lleven las mejores oportunidades.

Hace poco estuve de paso por los dos países que me lo dieron todo. Me formaron como persona, me permitieron armar una linda familia, pude recibir una buena educación e incluso desarrollar al máximo pasión: las inversiones.

Se trata de dos naciones hermanas, pero diferentes en muchas cosas: su gastronomía, idioma, clima, por sólo nombrar algunas.

Paradójicamente, son muy similares en otras tantas, como por ejemplo la pasión por el fútbol, su fascinante música, el encanto de su gente, su gran extensión y diversidad territorial, entre otras.

Supongo que es algo que sucede con los hermanos en general, ser distintos pero parecidos…

Ahora casualmente ambos países atraviesan momentos muy particulares, Argentina con un gobierno nuevo y Brasil con el suyo al borde del abismo.  En cuanto a economía, también viven una situación singular.

Por un lado, hay un gobierno argentino nuevo que busca encaminar sus primeras medidas de peso y dar un golpe de timón luego de varios años sin crecimiento. Por otro, la economía brasileña atraviesa una recesión muy fuerte, la peor en casi tres décadas, y parece cada vez más lejos de encontrar la salida del laberinto.

Dilma coquetea con el juicio político y Lula se prueba el traje a rayas horizontales…

Pese a que vienen de varios años de malas en cuanto a crecimiento del PBI, tras sufrir por el desplome mundial de los commodities que exportan, ahora sus mercados bursátiles parecen estar en otro mundo.

Se encuentran totalmente disociados de las principales variables macroeconómicas. ¡No paran de subir en los últimos meses!

No sólo son los que más subieron en Latinoamérica, ¡sino también a nivel mundial!, como puede ver a continuación:

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La variación de la tabla es la registrada por las Bolsas valuadas sus respectivas monedas, pero se potencia más aún si se considera que el real se apreció un 10% en el último mes frente al dólar, y el peso hizo lo propio en un 6,4%.

Seguramente te preguntarás por qué estamos en una especie del mundo del revés y qué es lo que miran los inversores que vos no lográs divisar.

Acá te develo el interrogante:

En el caso de Brasil, inversores de todo el mundo no paran de poner fichas en su mercado bursátil ante la creciente debilidad del Gobierno de Dilma Rousseff, muy golpeada por los escándalos de corrupción de su gestión.

La suba se potenció en forma exponencial, al conocerse que el ex presidente Lula da Silva, quizás el mayor soporte que podría tener la presidente brasileña, es investigado y fue detenido por unas horas. Se suma que ahora se desató una batalla legal respecto a si Lula podrá asumir o no como funcionario de Rousseff.

¡El dinero no tiene sentimientos! Y por eso el mercado ve el posible fin del gobierno de Dilma y un probable arribo de alguien más amigable para el mundo financiero. Este es el verdadero motor que impulsa tanto a su mercado de acciones y moneda.

¡Otra vez se comprueba el dicho que sostiene que los mercados lo anticipan todo!

En el caso de la Argentina, el impulso principal no es el inicio de la gestión de Mauricio Macri como quizás puedas pensar. Este hecho ya había sido descontado durante 2015 por las cotizaciones que habían tenido una fuerte suba.

Y sinceramente, tampoco lo es el probable éxito o fracaso que pueda tener el nuevo presidente argentino.

Lo que realmente impulsa a las acciones locales es el inminente acuerdo con los holdouts.

Esto permitiría que el país pueda volver a conseguir capitales en el mercado internacional luego de muchos años y disiparía los interrogantes que hay respecto al financiamiento de la nueva gestión del gobierno, que hasta el momento, escaso de fondos, no ha podido empezar con grandes acciones.

“Wall Street tiene nuevamente viento a favor en la nueva Argentina”, sentenció la agencia Bloomberg.

Muestra de ello es que las calificadoras internacionales ya cambiaron el panorama de la deuda del país y de sus empresas, como también adelantaron que subirán la nota en caso de cerrarse el conflicto por la deuda soberana.

Grandes bancos de inversión -como JP Morgan o Morgan Stanley- se sumaron al movimiento y han sacado (o están a punto de hacerlo) a la Argentina de la calificación de país fronterizo para volver a colocarlo como emergente.

¡Argentina se prepara para jugar en primera! Automáticamente, al pasar a emergente, volverá a estar en la mira de los grandes fondos de inversión.

Circula la versión de que haría el primer road show para una emisión global en los primeros días de abril.

La suerte de Macri -al menos para este año- parece estar muy condicionada al regreso de la Argentina al mundo.

Si aún te faltan señales creíbles de que las cosas han cambiado en cuanto a inversiones: ¡Barack Obama acaba de visitar el país! (con todo lo que ello significa para los ojos del mundo)

Momento de un buen tango

Argentina sin duda tiene un potencial alcista enorme de mediano plazo. Los bonos locales en dólares llegan a ofrecer rendimientos superiores a 9%, inigualables para un país que estará muy lejos del default si arregla con los holdouts.

En el caso de los corporativos, es posible acceder aún a mayores retornos aunque resignando liquidez.

¡Los títulos soberanos argentinos en pesos o las letras del Banco Central (Lebac), tienen rendimientos que llegan a superar 40% anual, reinvirtiendo intereses! Es un retorno tremendo si el dólar se mantiene estable o baja, como parece ser el escenario de corto plazo.

Las acciones de bancos presentes en Argentina, grandes poseedores de títulos públicos además, vuelven a ser tentadoras ya que les liberaron las comisiones que podrán cobrar a sus clientes. Pero hay atractivo en diversos sectores, en especial en el agro, el sector exportador y energético.

Algo de carnaval par tu cartera

En el caso de Brasil, el rumbo de las inversiones está más condicionado al futuro de Dilma Rousseff, pero ya es muy difícil que pueda recuperar poder político. Parece un libro del que se conoce el final, pero sólo resta saber cuántas páginas faltan.

Un bono brasileño rinde casi 5 puntos porcentuales más que uno de EE.UU. pase lo que pase con Dilma, nadie habla de un default, ese no es el problema brasileño.

Pero además, títulos como los que vencen en 2027 y 2030, tienen cupones de interés muy altos 10% y 12%, en casa de que no quieras someterte a la montaña rusa de las acciones.

Por otro lado, se ha demorado la suba de tasas de la Fed y los inversores comenzaron a mirar de nuevo a los países emergentes.

El CEO de uno de los mayores fondos a nivel mundial, Templeton Emerging Markets, Mark Mobius, declaró que “llegó el momento de dejar de infraponderar a los emergentes”.

Y añadió: “ahora los bonos de emergentes resultan especialmente atractivos, en un momento en el que la mayor parte de los Bancos Centrales están llevando las tasas de interés a cero, o a terreno negativo”.

Y si por si fuera poco, hay otro factor para nada menor que aporta envión a los mercados de ambos países: los commodities parecen haber dejado de caer.

¡Maná del cielo para dos potencias agroexportadoras ansiosas por dólares!

Es tiempo de volver  a poner un ojo en la Argentina y otro en Brasil.

No te lo digo por el cariño que le tengo a ambos ni por mis amigos que allí viven, ni por el asado, ni por la feijoada.

Sabés cómo pienso: las emociones no juegan este clásico.

Te lo digo antes de que lleguen los grandes fondos y se lleven las mejores oportunidades.

¡Felices Pascuas!

Saludos y buenas inversiones.

Federico Tessore

Para El Inversor Diario