¿Arranca la Ferrari?

¿Arranca la Ferrari?

Soy un fanático de estos superautos desde que tengo uso de razón y la oportunidad de invertir en la marca me resulta más que atractiva, pero tenemos que levantar el capot y mirar bien los datos para evitar un catastrófico accidente.

Tengo que admitirlo…

Aunque mi corazón siempre estuvo con Ayrton Senna, porque en mis venas hay algo de sangre brasileña, soy un fanático perdido del Cavallino Rampante.

No sé, ese rojo intenso siempre me resultó hipnótico. No sólo me encanta ver la Fórmula 1, sino también  los superautos para calle que desarrollan.

Alucinaba con la mítica Ferrari Testarossa. Aún hoy lo hago con la Enzo.

Y este fin de semana justo comienza el campeonato de la F1, con el Gran Premio de Melbourne en Australia. Pero para mí, ésta será una competencia especial y te cuento por qué:

¡Ferrari ahora cotiza sus acciones en la Bolsa!

Y eso me puso a pensar: ¿será bueno dejar que mi fanatismo me lleve a invertir en ellas?

Dos largadas en falso

El 21 de octubre de 2015 se produjo el debut de esta marca que construye sueños con sede en Maranello. ¡El bólido rojo del “Cavallino Rampante” tocó la campana en Wall Street!

¿Arranca la Ferrari?

El debut comenzó con euforia. La acción de la firma italiana que se negocia con la sigla RACE llegó a volar por momentos 15% respecto al precio de US$ 52 que se había fijado para su lanzamiento, pero con el correr de la sesión fue reduciendo su ganancia y cerró con un avance de sólo 6%, poco para la expectativa que se había generado.

A la jornada siguiente volvió a subir, aunque tenuemente, pero en el tercer día de negociación la cotización de Ferrari comenzó una serie de caídas consecutivas y ya nunca más pudo recuperar su valor inicial, como se observa en el siguiente gráfico:

Ferrari

El debut en Milán

El 4 de enero de este año se produjo la segunda largada de Ferrari en los “circuitos bursátiles”. La marca comenzó  a cotizar sus acciones nada menos que en su país.

La Bolsa de Milán se había teñido del característico rojo Ferrari para el evento. Una gran alfombra roja, banderas y pancartas de la escudería decoraron el Palazzo Mezzanotte, que a su entrada exhibió diez modelos, incluido el último F12 Tdf.

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Pero si la primera largada había sido en falso, ni te imaginás lo que fue la segunda: ¡Un desastre! ¡Para el olvido!

Salió a cotizar a un valor de 43 euros, pero minutos después tuvo una fuerte baja que obligó a suspender su negociación momentáneamente. El derrumbe de los mercados asiáticos y europeos le jugó una mala pasada, y lo que iba a ser una fiesta casi termina en pesadilla. En el cierre se recuperó para cerrar con una tenue alza de 0,5%.

Soros le puso Nitro

Las acciones de Ferrari venían en caída libre desde su separación de Fiat Chrysler. Más de 40% desde su debut en Wall Street. No obstante, algo cambió el miércoles 17 de febrero:

¡Los papeles de la escudería roja volaron 10,4% en Milán y 7,8% en Nueva York!

Fue al conocerse que nada menos que el magnate George Soros había adquirido 850.000 acciones de la firma por un US$ 40,8 millones. De ese modo se convirtió en uno de los 10 accionistas principales de la firma, con una tenencia de 0,45% del capital.

Desde el 16 de febrero, la acción de Ferrari acumula un alza de 16,7% en Wall Street. La pregunta que se hace todo el mundo ahora es cómo sigue la carrera.

Sin fanatismos y con la mente fría

Pese a que Soros le llenó el tanque con buen combustible, la Ferrari aún sigue en boxes.

Los resultados financieros se han reducido y no terminan de darle el empuje necesario.

Según el último sondeo realizado entre los analistas de la acción la mayoría mantiene una posición neutral y por el momento no ve una clara tendencia alcista. De hecho han reducido el beneficio por acción esperado para el trimestre actual.

Los precios “objetivo” que estiman para la acción, la cual cotiza en torno a US$ 41 actualmente, son:

resumen

Saliendo totalmente de mi gusto por la marca, considero que Ferrari puede encontrarse en un interesante punto de entrada, pero solamente para quienes tienen una mirada de mediano plazo.

Dado el contexto mundial actual, lo positivo de la marca es que es un bien de lujo: sólo vende 7.000 vehículos al año, porque tiene limitada su producción para garantizar la exclusividad.

Por eso, tiene una demanda que no está atada al ciclo económico, lo que la constituye una buena acción defensiva para diversificar si los problemas en la economía mundial persisten.

Por otra parte, EE.UU. es el país que más millonarios concentra y es un mercado estratégico para Ferrari. Nuclea un tercio de las ventas de la marca. Si se consolida una recuperación de la economía estadounidense podrían venir buenas noticias.

No será una carrera sencilla para el inversor. Sujetá fuerte el volante y mirá bien el espejo retrovisor antes de realizar alguna maniobra.

Nos reencontramos el viernes que viene.

Saludos.

¡Y que gane Ferrari el domingo!