La guerra contra el crédito ya empezó

dolar_img_dos

Los bancos centrales están lidiando una batalla contra el ciclo del crédito. La Reserva Federal no se puede permitir el lujo de perderla. ¿Con qué armas cuenta Janet Yellen para ganar?

El viernes de la semana pasada el Banco de Japón anunció, por sorpresa, el recorte de su tipo de interés de referencia hasta el -0,1%.

Esto es sólo un ejemplo más de la guerra de crédito que se está lidiando en estos momentos.

Esta batalla está teniendo lugar para evitar una corrección en el mercado de crédito. En los últimos 33 años, el crédito no ha dejado de aumentar –en gran parte gracias al apoyo de la Reserva Federal.

Antes de que se rompiera el vínculo entre el dólar y el oro, el crédito estaba relacionado con el mercado. Cuando los ahorros son abundantes y los prestatarios pocos, la teoría de la oferta y la demanda hace que el precio del crédito caiga.

Esta reducción del coste del capital permite que el ahorro se desanime y que las empresas puedan llevar a cabo sus proyectos, algo que a tipos de interés más altos no podría ocurrir.

Así es como se estimula la actividad económica, permitiendo un aumento en el número de empresas, una subida de los salarios, un incremento de los beneficios corporativos, y en el mercado de valores, en términos generales, también suben las acciones. En este sistema, los tipos de interés aumentan a medida que más y más prestatarios compiten por cada vez menos ahorros.

Los tipos de interés altos acaban con la expansión del crédito y animan a la gente a ahorrar dinero. Las acciones, que pasan a competir con mayores rendimientos en el mercado de bonos y en el de los depósitos bancarios, descienden de nuevo.

Así es como se supone que debería funcionar el ciclo del crédito.

Economistas sabelotodo

Pero después de 1971 todo cambió, el patrón oro dio paso al dinero fiduciario. Y con él llegó un sistema de crédito en el que los ahorros ya no son necesarios para prestar dinero. Los bancos centrales se propusieron mantener bajo el coste del dinero, sin importar muy bien por qué, y los economistas creían saberlo todo.

Debido al gran cambio en el sistema del dinero, los mercados quedaron relegados a un segundo plano; la Reserva Federal pasó entonces a ser quien decide la cantidad que se debe pagar por el crédito.

Los mercados han luchado dos grandes batallas para recuperar el protagonismo. Y las dos veces la Fed les ha atacado con recortes de los tipos de interés y compra de bonos.

Las ganancias del S&P500 han seguido la dilatación del balance de la Reserva Federal desde que comenzó el QE a finales del año 2008.

Naturalmente, los inversores se han acostumbrado a la idea de que tras sus espaldas se encuentran los bancos centrales. Por eso, cuando el Banco de Japón anunció que llevaba los tipos de interés a corto plazo a territorio negativo por primera vez en la historia, los inversores captaron el mensaje.

Este es el motivo por el que el viernes pasado, el mercado de valores estadounidense subió con fuerza. El Dow Jones terminó la jornada con un ascenso de 396 puntos, aproximadamente una subida del 2,5%.

Mucha más munición

¿Ha terminado la tendencia bajista del mercado?

No lo sabemos…

Pero estamos seguros de que la guerra contra el ciclo del crédito no ha terminado. De hecho, no ha hecho más que comenzar.

La Reserva Federal no puede permitirse el lujo de perderla. El “Estado Profundo” –el “gobierno en la sombra” que realmente decide en Estados Unidos- necesita más y más crédito para mantener la expansión de su poder y la riqueza lejos del público.

Sí, la Fed ha agotado toda su “munición” en lo relativo a llevar los tipos de interés a cero. Pero tiene muchas armas más a su alcance, como las tipos de interés negativos o la prohibición del dinero en efectivo para evitar que la gente lo guarde debajo del colchón.

Y el Estado Profundo tiene un montón de aliados.

El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, anunció que “haría todo lo que fuera necesario”, que no habría “ningún limite” en su lucha contra el ciclo del crédito.

Draghi ya ha llevado los tipos de interés a corto plazo en la zona euro a las puertas del terreno negativo. Suiza, Dinamarca y Suecia se han unido a esta política.

Ahora, Japón ha tomado la delantera.

Quedan muchas batallas por delante…

Un saludo

Bill Bonner

Bill Bonner es fundador y presidente de Agora Inc., con sede en Baltimore, Estados Unidos. Es el autor de los libros “Financial Reckoning Day” y “Empire of Debt” que estuvieron en la lista del New York Times de libros más vendidos.

2 comentarios en “La guerra contra el crédito ya empezó

Los comentarios están cerrados.