Trump podría ser un gran presidente

Trump podría ser un gran presidente

Algunos de los “mejores” presidentes de Estados Unidos fueron quienes hicieron las cosas más absurdas. ¿Podría Donald Trump convertirse pronto en uno de ellos? La respuesta, a continuación.

 

Pobre Donald Trump. Todo el mundo está en su contra.

Jeb Bush dice que Trump está “trastornado”.

Chris Christine dice que Trump no tiene “ni idea de lo que habla”.

John Kasick le acusa de “divisionismo indignante”.

Menos mal que estos son sus compañeros republicanos…

Los demócratas también tienen adjetivos para Trump.

Hillary Clinton tacha la actitud del republicando de “censurable y prejuiciosa”.

El también demócrata Martin O’Malley asegura que Trump es un “demagogo fascista”.

¿Puede un hombre con enemigos como estos ser realmente malo?

Donald Trump ha desatado la ira y el desprecio de toda la clase política con unas de sus últimas declaraciones.

El aspirante republicano pidió prohibir la entrada a los musulmanes a Estados Unidos.

La mayoría de los comentaristas políticos le respondieron rápidamente, señalando que dicha prohibición sería inconstitucional y totalmente contraria a los principios sobre los que se fundó la nación.

Sin embargo, con un espíritu malvado, salimos a la defensa del señor Trump.

Sí, su propuesta es irresponsable, estúpida, impracticable, injusta y antiamericana. Pero tal vez no sea impopular.

Déjenlo. Trump está en la carrera hacia la presidencia del país. Para ganar, necesita los votos de las personas tan burras como él. A este respecto (tal vez el único aspecto) su última propuesta no puede ser una mala idea.

Hacer propuestas absurdas y extravagantes no te descalifica en la carrera hacia la Casa Blanca.

Algunos de nuestros “mejores” presidentes –por lo menos, así los consideran los historiadores y el público en general- fueron los que hicieron las cosas más absurdas. Hicieron cosas que estaban totalmente en contra de la Constitución, el espíritu de la libertad, y de sus propios objetivos políticos.

El presidente Lincoln dijo en Gettysburg que su guerra con el sur estuvo en línea con la Declaración de Independencia, que claramente recogía el derecho de un pueblo a elegir su propio gobierno.

Dijo que la guerra determinaría si “esta nación, o cualquier nación así concebida y así dedicada, puede resistir el paso del tiempo”.

La respuesta fue “no”. Y se aseguró de ello.

El presidente Wilson hizo lo mismo con los extranjeros –invadir más países que cualquier otro presidente mientras proclamaba el derecho a la libre determinación.

Las elecciones están bien, dijo Wilson, siempre y cuando ellas escojan a “hombres buenos”. Si no le gustaban los elegidos, enviaba a las tropas.

Por las normas establecidas por Lincoln y Wilson, Donald Trump tiene la capacidad suficiente para convertirse en uno los líderes más grandes de Estados Unidos.

Saludos,

Bill Bonner

Bill Bonner es fundador y presidente de Agora Inc., con sede en Baltimore, Estados Unidos. Es el autor de los libros “Financial Reckoning Day” y “Empire of Debt” que estuvieron en la lista del New York Times de libros más vendidos.