Prepare su portafolio para la suba de tasas

Prepare su portafolio para la suba de tasas

El próximo miércoles será una fecha clave que puede modificar por completo las expectativas de los inversores en los próximos 12 meses. Veamos de qué se trata y cómo nos podemos proteger.

Miércoles 16 de diciembr0e a las 4 de la tarde será el momento en que todos los inversores mirarán sus pantallas. No creo que haya excepción alguna. En ese preciso instante sabremos si ha llegado el fin de un ciclo y el comienzo de algo que no se experimenta desde hace, por lo menos, 9 años.

No estoy hablando de ninguna estrategia de inversión. Tampoco de evento político de importancia. Ni siquiera de la asunción de un nuevo presidente con poder global.

Ni más ni menos, el Comité Abierto de Política Monetaria de la Reserva Federal estará celebrando la última reunión del año. Y no por ser la última es la menos importante. Por el contrario, el organismo podría concretar algo que viene sugiriendo desde hace al menos un año y media. Y si esto avanza, los inversores podrían presenciar un cambio de ciclo en vivo y en directo.

Existen más de 90% de posibilidades de que la Reserva Federal aumente su tasa de interés en 25 puntos básicos por primera vez en casi una década. Desde ya que no se trata de un cambio drástico en cuanto la magnitud, ya que la tasa de corto plazo pasaría de 0% a 0,25%.

Pero lo importante acá la película, no la foto.

Y esta película podría mostrar que la Reserva Federal pondría primera para comenzar a ordenar y “normalizar” su política monetaria para llevar el costo del dinero a un nivel más alineado con los promedios históricos del 3,5%.

¿Cuál es el principal impacto de esta medida?

El primero sobre el mercado de bonos. Si suben las tasas de interés de corto plazo, aumentan las tasas que pagan los plazos fijos. Los inversores venden bonos para colocar su dinero en los depósitos a plazo para aprovechar las nuevas tasas y, en consecuencia, los rendimientos de los bonos también suben.

(Recuerde que el rendimiento de un bono y su precio se mueven de manera inversa. Si sube el precio, baja el rendimiento del activo y si baja el precio sube el retorno del mismo.)

Después existe un movimiento mucho más generalizado a nivel global. Y parte de este ya se estuvo dando. Los inversores globales salen de los mercados donde los rendimientos no son tan atractivos en relación al riesgo para ir hacia los Estados Unidos y aprovechar las tasas más elevadas. Esto tiene como contrapartida una mayor demanda de dólares y una mayor oferta (ventas) de otras monedas.

Por ende, el dólar se encarece, el resto de las monedas bajan y los activos denominados en dólares, como los commodities, caen fuertemente.

Gran parte de estos últimos movimientos han sido anticipados por el mercado, el cual ha venido palpitando la suba de tasas de interés durante todo el año en curso:

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La pregunta que nos debemos hacer de acá en adelante es si, por un lado, la Reserva Federal tendrá lugar para subir aceleradamente su tasa en el futuro y, por el otro, si el mercado no exageró este cambio de ciclo en las cotizaciones actuales.

A la primera pregunta, mi respuesta es NO creo. A la segunda mi respuesta es SI.

Pero supongamos efectivamente que la Fed comienza este diciembre de 16 diciembre con un cambio de ciclo rotundo en su política monetaria. Si es así, entonces como inversores debemos tener la suficiente flexibilidad para anticiparnos a los hechos y adaptarnos a la nueva realidad.

Es por eso que he preparado para usted el siguiente portafolio genérico como forma que, creo yo, debería distribuir sus ahorros en los distintos activos financieros que componen los mercados de capitales.

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¿Por qué esa distribución?

Algunas cuestiones son algo intuitivas.

Un 20% de bonos a tasa variable porque en un contexto de suba de tasas el cupón de interés que pagan estos instrumentos acompaña el alza del costo del dinero.

Un 35% en bonos de corta duración (menores a 5 años de vencimiento) porque cuanto más corto es el bono, menor es la sensibilidad del impacto negativo en el precio del cambio de las tasas de interés. Hay una buena cobertura allí.

Un 25% en acciones globales, principalmente de Estados Unidos, que paguen altos dividendos y que los mismos no sufran vaivenes con los cambios en la coyuntura económica. Con esto nos aseguramos de tener un ingreso de renta elevado en momentos donde las acciones en general pueden sufrir.

Un 10% en commodities porque creo que el mercado ha exagerado la anticipación de la suba de tasas con los efectos sobre el precio de las materias primas. Mi preferido acá es el petróleo.

Y un 10% en cash para aprovechar oportunidades puntuales que surgirán en medio de un clima de mayor volatilidad.

Creo que nos encontraremos con turbulencias en el camino y que el 2016 será un año particularmente difícil para los mercados financieros y la economía global. Este portafolio puede ser su mejor aliado para navegar con éxito la tormenta que se avecina.

A su lado en los mercados,

Diego Martínez Burzaco

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