La Fed es una marioneta en manos de unos pocos

La Fed es una marioneta en manos de unos pocos

¿Por qué la Reserva Federal toma decisiones tan arriesgadas? ¿Quién conduce a la Fed para realizar esos movimientos? Bill Bonner responde en su columna de hoy a estas cuestiones.

No se trata de nosotros, querido lector. Se trata de usted, y del mundo en el que vive.

Ese mundo que se dio cuenta la semana pasada que de ahora en adelante las tasas de interés a corto plazo serán superiores a cero. Por esta decisión, de todas las partes del planeta llegaron felicitaciones.

Algunos expertos felicitaron a la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, por su cuidadosa gestión. Otros aplaudieron la fortaleza de la economía de Estados Unidos, que permitió una “vuelta a la normalidad”. Y otros se preocuparon.

Tal vez es demasiado pronto para una subida de las tasas, pensaron. ¿Y si la economía no logró afianzar la recuperación? ¿Y si la Fed –al igual que ha ocurrido con tantos otros bancos centrales de todo el mundo- se vio obligada a batirse en retirada?

Tras el anuncio de la Fed, las primeras horas de negociación en el mercado fueron positivas para las acciones estadounidenses: los títulos cotizaron alto.

Pero durante los siguientes dos días, el Dow Jones perdió más de 600 puntos. A comienzos de esta semana, el índice cerró con una suba de 123 puntos.

La suba de las tasas de interés en un cuarto de punto es insignificante. Aunque supuestamente significa un nuevo ciclo –una economía en recuperación que puede permitirse el lujo de pagar tasas de interés más altas.

En esta columna nunca pretendemos conocer la verdad, lo que es correcto o lo que nos deparará el futuro. Lo mejor que podemos hacer es tratar de reconocer los grandes errores.

Así, vemos que el Titanic salió del puerto de Southampton, que Lenin regresó a Rusia, Napoleón a Francia y otro Bush o Clinton se dirige hacia la Casa Blanca.

 

Sin valor para actuar

En primer lugar, la Fed no se merece elogios.

No tiene lo que el ex presidente Ben Bernanke ha denominado el “valor para actuar”.

En su lugar, entra en pánico cuando se produce una corrección del mercado. Falsificando billones de dólares sale a rescatar a los banqueros de sus propios errores.

En segundo lugar, la economía de Estados Unidos no está fuerte en estos momentos. Actualmente, en EE.UU. hay más gente sin trabajo que cuando comenzó la crisis en 2008. Y casi todos los indicadores importantes –de transporte, fabricación, precios de materias primas, beneficios –parpadean una advertencia: velocidad perdida.

En tercer lugar, el error de la Fed no es que actuó demasiado pronto, sino que actuó demasiado tarde. ¿Quién ha oído hablar alguna vez de una política monetaria de “emergencia” que dure siete años?

Un experimento con la política monetaria es como un experimento en un matrimonio abierto: está condenado al fracaso desde el primer momento.

La Fed intentó que la gente cambiara su comportamiento. ¿Qué paso?

Las personas cambiaron su comportamiento –de una inversión prudente a una especulación irresponsable. Ahora, el mundo está lleno de jugadores desesperados porque tienen grandes deudas y no podrán sobrevivir a la vuelta a la normalidad.

En cuarto lugar, la Fed no se detiene o retrocede cuando las cosas se ponen difíciles. Cuando las cosas se complican, sale corriendo. En esta ocasión, la Reserva Federal estadounidense volverá a entrar en pánico cuando las cosas se tuerzan y esta vez el daño será mayor.

 

Experimentos irresponsables

¿Por qué la Fed –guardián incondicional del dinero de Estados Unidos, la industria y el comercio- corre tantos riesgos?

¿Por qué arriesga nuestros trabajos y nuestros ahorros con experimentos irresponsables?

¿Por qué juega con toda la economía mundial?

Porque la Fed es un jugador importante para el pequeño grupo de personas influyentes que dirigen el gobierno, también conocido como el “Estado Profundo”.

Su verdadero objetivo es mantener el flujo del dinero hacia el Estado Profundo. Esto incluye a los gobiernos extranjeros, los bancos extranjeros y a las principales industrias globales.

El año que viene, por ejemplo, la Fed tiene programado pagar 11 mil millones de dólares en intereses a los bancos extranjeros que operan en EE.UU. sobre el exceso de reservas que tienen en cuenta en la Reserva Federal. (Todos los bancos en el sistema de la Reserva Federal tienen cuentas de reservas en la Fed. Estas cuentas se usan para liquidar pagos con los demás. Desde que el dinero no es más que una anotación electrónica, solo existe en la ficción).

¿Realmente los que mueven los hilos se preocupan por las “familias trabajadoras”? ¿Responden a lo que los votantes quieren? ¿Les importa algo la jubilación, el poder de compra o el bienestar de la ciudadanía?

Tal vez no.

Saludos,

Bill Bonner

Bill Bonner es fundador y presidente de Agora Inc., con sede en Baltimore, Estados Unidos. Es el autor de los libros “FinancialReckoning Day” y “Empire of Debt” que estuvieron en la lista del New York Times de libros más vendidos.