¿Ha comenzado ya el próximo colapso del crédito?

¿Ha comenzado ya el próximo colapso del crédito?

Aunque es imposible conocer a ciencia cierta qué ocurrirá en el futuro, hay cosas que son más fáciles de prever que otras. Bill Bonner tiene claro que esto ocurrirá con el crédito.

El futuro, como nos recordamos casi a diario, es una película que no se ha estrenado todavía.

Un lector se pregunta:

Soy lector habitual de sus columnas. Al leer lo que escribe, encuentro una contradicción: ¿cómo es posible conciliar la ideade que la deflación lleva al sistema de crédito al colapso cuando usted reconoce que no se puede conocer qué ocurrirá en el futuro?

Buena pregunta…

La mayoría de las personas creen firmemente –de forma “casi segura”- que el cielo se iluminará mañana por la mañana al igual que lo hace todos los días. Nadie sabe a ciencia cierta si lo hará. Pero probablemente sea un error apostar en contra de esa creencia.

Del mismo modo, si usted está trabajando en uno de los barrios más pobres de la ciudad, y deja sus herramientas dentro de la furgoneta sin cerrar, no espere que las cosas estén allí cuando vuelva.

Los mercados siguen patrones. Suben. Bajan. Las economías también tienen rachas buenas y rachas no tan buenas.

Hay ciclos en todos los aspectos de la vida humana. Nacemos y morimos. Nuestras ciudades, países e imperios florecen, se estancan  y después caen. Respiramos y expiramos. Estamos felices y tristes.

Muy observados y cuidadosamente descritos son los ciclos en el mercado de crédito. Las tasas de interés –que hacen un seguimiento de las subidas y las bajadas- no van en una sola dirección. A veces, van para atrás. Otras, cambian de opinión y dan la vuelta.

Una dirección

Usted puede ver perfectamente por qué esto tiene que ser así.

Imagine por un momento que los tipos de interés solo fueran en una dirección. Los inversores conocerían el futuro. Ellos anticiparían la dirección del mercado (correctamente) e invertirían para aprovecharse de ello.

Pero, ¿cómo? ¿quién querría vender? ¿quién querría estar en el otro lado de la operación? Si los tipos solo suben, ¿quién apostaría por tipos más bajos?

Si la gente supiera el futuro, no habría mercados (cuyo objetivo es “descubrir“los precios). Y el presente se convertiría en algo monótono.

Pero los mercados no pueden desaparecer. Cuando están fuera de la ley, pasan a la clandestinidad. Cuando se retrasan, se acumula la energía. Cuando son negados, se reafirman con una venganza.

Las expansiones de crédito están habilitadas por tipos de interés reales bajos (ajustados a la inflación).

Las contracciones de crédito se producen cuando los tipos reales suben. Eso puede ocurrir porque los inversores temen que no van a recuperar su inversión, o porque temen que el dinero que van a recibir tendrá menos poder adquisitivo que el dinero que dieron prestado.

De cualquier manera, los tipos reales suben… y los contratos de crédito.

En los mercados todo es distinto. Ellos tienen mente propia y no premian la ilusión de los reguladores.

Manténganse al tanto…

Saludos,

Bill Bonner

Bill Bonner es fundador y presidente de Agora Inc., con sede en Baltimore, Estados Unidos. Es el autor de los libros “FinancialReckoning Day” y “Empire of Debt” que estuvieron en la lista del New York Times de libros más vendidos.