¿Qué dice tu casa sobre vos?

¿Qué dice tu casa sobre vos?

Aunque no lo parezca, tu lugar de residencia revela aspectos muy importantes de tu personalidad. Espero que después de esta columna evalúes cómo está constituido tu espacio.

Bob, mi vecino, vive en una casa de 1.395 metros cuadrados construida en 1992. Tiene siete dormitorios, nueve baños, dos dormitorios de huéspedes y un garaje con lugar para seis autos y una limusina.

En el jardín del lado sur hay una inmensa glorieta, como las que hay en las plazas públicas. Al lado de la cancha de tenis en la parte de atrás, hay una pileta olímpica con fuentes y cuevas artificiales rodeada de diosas de piedra caliza.

La fachada de la casa tiene dos columnas jónicas de dos pisos sobre las cuales descansa un porche que mira hacia la playa. Todo, desde las paredes perimetrales hasta los tejados y las estatuas, es blanco.

La casa de Bob es enorme. Es imponente… pero es un monumento al mal gusto.

Sheila, una amiga que vive a unas cuadras, tiene una pequeña residencia de paredes de madera de 140 metros cuadrados construida en 1940. Tiene dos cuartos, una cocina vintage y un porche con cerramiento en un costado que da a un jardín inglés. Es pequeña, amigable y tiene clase.

Por fuera, la casa de Bob dice, “He gastado millones en esta casa. Más de lo que vos ganarás en toda tu vida. ¿Estás impresionado?”

Por fuera, la residencia de Sheila dice, “Me ha tomado años hacer que esta casa sea mía. ¿Querés conocerme?”

 

¿Qué es una casa?

Tu residencia tiene un gran efecto sobre tu calidad de vida. Es donde pasás la mayor parte de tu tiempo, donde criás a tu familia y donde recibís a tus amigos.

Tu casa es el paraíso al cual regresás luego de trabajar, donde disfrutrás las comidas familiares, intercambiás chismes, hacés planes y el amor. También, es el lugar donde guardás tus libros favoritos y exponés tus piezas de arte, tus fotos familiares y tus recuerdos de viajes.

Tu casa es un refugio, una sede central, un museo y un lugar de retiro. Es el lugar donde podés o deberías pasar los mejores momentos de tu vida.

Tu casa también puede ser el bien más caro que tenés. En términos de “costo de posesión”, en general encabeza la lista.

[El costo de posesión es el costo total de usar un bien, desde una casa hasta un auto, durante un determinado período de tiempo. En el contexto de una casa, no deberías considerar sólo el pago de la hipoteca. Para calcular el costo de posesión total tenés que incluir los costos anuales que generan los impuestos, el seguro, las expensas, el mantenimiento de la pileta, el cuidado del jardín].

Por este motivo, puede ser  el bien  más importante que tengas en tu vida.

 

¿Qué es lo que hace que una casa sea “rica”?

Muchas personas que están muy interesadas en vivir de forma lujosa no tienen ni idea de cómo crear una casa lujosa.

Bob es el claro ejemplo. Ha invertido más de US$8 millones en su casa, y es una monstruosidad vergonzosa.

Sheila, en cambio, ha invertido menos de US$200.000 a lo largo de los años y su casa es genial.

Bob amasó su fortuna vendiendo franquicias en los años sesenta. Cuando se jubiló se mudó a Delray Beach, Florida y construyó su mega mansión al lado de mi casa. (En realidad, mi casa fue hecha a partir de dos casas, una construida en 1929 y la otra en 1941, que han sido conectadas y restauradas).

Nunca le dije a Bob que no me gustaba su casa, ya que no logro nada con eso más que herir sus sentimientos y ha resultado ser un muy buen vecino. No se mete con los demás, es tranquilo y muy amigable cuando nos vemos.

Unos meses después de que se mudó, me hizo un recorrido rápido por su casa.

“¡Mark, mirá este ascensor!”, anunció orgulloso cuando entramos a la casa. “Lo traje importado de un hotel de Florencia. ¡Adiviná cuánto me costó!”

“Vaya, no lo sé, Bob. ¿Treinta mil?”.

“¡Ni ahí! ¡Me costó US$150.000!”.

“Vaya, bien. Felicitaciones”.

El resto del recorrido fue así. Todo era excesivamente grande, llamativo y estúpidamente caro. Nada era cómodo, inteligente o tenía personalidad. Era toda mercadería elegida por un diseñador con el fin de impresionar.

De hecho, me impresionó, pero no como Bob hubiera querido. Por un lado, me sentí feliz de que Bob pudiera disfrutar de la monstruosidad atroz y horrible a la que llama hogar.

Por otro lado, me sentí mal de que hubiera gastado tal colosal suma de dinero. Por una quinta parte de lo que había gastado, podría haber construido una casa 10 veces más lujosa.

También he visitado la casa de Sheila. El interior tiene tanto gusto como el exterior. La casa está llena de objetos, esculturas y grabados de sus viajes por el mundo, así también como de libros sobre temas que le han interesado por años y una colección ecléctica y atractiva de muebles.

Recuerdo la primera vez que vi su casa. A medida que me mostraba, yo no paraba de frenarla para hacerle preguntas.

“Veo que te gusta el arte haitiano. ¿Fuiste a Haití?

“Me sorprende que tengas todos esos libros sobre arte. ¿Por qué los tenés?

Durante ese único recorrido corto, aprendí muchas cosas sobre ella, las cosas que hicieron que me diera cuenta de lo interesante que era como persona.

Sin embargo, mis preguntas sólo mostraron la superficie. Había docenas de cosas en cada habitación sobre las cuales no tuve tiempo de preguntar.

Bob gastó US$8 millones en una casa que dice que vive como un pobre.

Sheila gasto una pequeña fracción de eso en una casa que dice que vive como una persona rica.

Quiero que entiendas que, sin importar cuál es tu ingreso actual, hay una casa rica allá afuera que está esperando que la conviertas en tu hogar.

Determiná lo que podés hacer con tu casa actual para hacerla más agradable. Aunque los $10.000 que podés llegar a gastar en renovar la cocina no es dinero que vas a recuperar más adelante si la vendés, el placer que te brindará, en términos de vida rica, podría ser enorme.

Nunca es tarde para comenzar a vivir como una persona rica, en todo sentido. Empezá hoy por tu residencia.

Sinceramente,

Mark.

Mark Ford es uno de los creadores de la disciplina conocida en los Estados Unidos como Generación de Riqueza. Junto a Tom Dyson creó el afamado newsletter financiero The Palm Beach Letter. Bajo el seudónimo “Michael Masterson” ha publicado más de dos mil ensayos y 8 libros sobre hábitos y prácticas financieras. Dos de ellos, “La Promesa” y “Los 9 secretos que todo generador de riqueza debe conocer” han sido mundialmente aclamados y traducidos a varios idiomas. Además de ser uno de los referentes del Palm Beach Wealth Builders Club, es uno de los autores y principales referentes del Club para Generar Riqueza de la Argentina, donde revela oportunidades sobre nuevas fuentes de ingresos en dólares a sus suscriptores, y de Cartas de Key Biscayne, afamado newsletter de finanzas personales y creación de dinero.