El voto del mercado

Wall Street

Como un ciudadano más, la Bolsa dio su veredicto en materia electoral. Un renovado optimismo inundó la plaza, especialmente en sectores olvidados pero con gran potencial. Anticípese y haga su apuesta.

Los que trabajamos en finanzas, solemos afirmar sin reparos que el mercado tiene psicología y se maneja con humores. También coincidimos en que suele exagerar en sus reacciones y equivocarse con frecuencia.

Todas estas son características más propias de una persona que de la institución que lubrica todo el sistema financiero y canaliza el ahorro en la inversión.

Si seguimos con esta “humanización”, las últimas semanas en la Bolsa nos regalaron otro elemento personal: el mercado cumplió con su rol de ciudadano y sufragó.

Claro que su voto no fue para nada secreto. Por cómo se movieron las cotizaciones, la boleta adentro del sobre no fue otra que la de Cambiemos.

Si no me cree, mire como le fue a los principales índices argentinos en sólo 9 jornadas:

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Desde el viernes 23 de octubre, la última rueda antes de las elecciones, los principales índices bursátiles iniciaron un camino ininterrumpido de alzas, coronado con nuevos máximos históricos.

El Merval, que incluye los papeles más importantes, quedó en 12.899 puntos, escalando un 13,9%. Por su parte, el índice Merval Argentina (M.AR) —contempla las acciones locales más relevantes— acumuló un alza de 21,5% y rompió la barrera de los 13.270 puntos.

Y lo más importante fue que el rally fue genuino en el sentido de que no fue el reflejo de un incremento en el dólar. Siendo más precisos, desde los comicios el dólar financiero o “contado con liquidación” cayó un 2%, mientras que la cotización blue bajó más de 6% —con el último dato del viernes pasado.

En consecuencia, tanto el Merval como el M.AR se revalorizaron medidos en moneda dura. El primero trepó un 16%, mientras que el Merval Argentina lo hizo en un 24% en dólares.

Con los índices mundiales apáticos, el notable desempeño de los activos domésticos hay que leerlo en clave electoral. Y esto se ve más fácilmente si ponemos el foco en los sectores que mayores subas tuvieron desde el 25 de octubre.

 

Los sectores más atractivos para el mercado

El “olfato” es otro rasgo de humanidad del mercado. Se trata del aspecto fundamental sobre el que se basa la anticipación.

Salta a la vista que las tendencias no se distribuyen de forma armónica, sino que la intuición y la agudeza guían las inversiones hacia las áreas con mejores perspectivas. Por eso las alzas suelen concentrarse en determinados papeles.

Precisamente, la pericia de los inversores, tanto en Buenos Aires como en Nueva York —a través de ADRs—, hizo que los sectores más dinámicos de las últimas jornadas sean aquellos que mejor recibirían las políticas de Mauricio Macri.

Con un perfil más market friendly que Daniel Scioli, se espera que el candidato del Frente Cambiemos sea más proclive a normalizar la economía en el corto plazo. Y el mercado, que siempre se adelanta, aceleró las compras selectivamente pensando en 2016.

A grandes rasgos, los sectores donde se posó el olfato inversor fueron también los más castigados durante los últimos años: exportadoras, bancos, energéticas, constructoras, agroalimentos y economías regionales.

Dentro del Panel Líder, la preferencia por las exportadoras se hizo evidente. Siderar (ERAR) y Aluar (ALUA) se valorizaron más de un 33% desde antes de las elecciones.

Estas empresas industriales exportan gran parte de su producción, y se verían beneficiadas con un mayor deslizamiento cambiario. Esto contribuiría a deprimir sus costos en dólares y a mejorar su competitividad, ventas y resultados.

Otro de los sectores que vivió un furor fue el bancario. Banco Macro (BMA) fue el papel líder más destacado con un alza de más de 30%. En el Panel General brillaron Santander Río (BRIO) y Banco Hipotecario (BHIP).

El optimismo en el rubro tiene sus bases en un futuro acuerdo con los holdouts y en las perspectivas de desarrollo del crédito a largo plazo, una cuenta pendiente de Argentina si vemos la comparativa regional.

El podio de acciones líderes más dinámicas se completa con Pampa Energía (PAMP). La cotización de este holding energético trepó más de 22% desde los comicios y acumula un alza de casi 200% desde fines de 2014.

Este tipo de empresas de servicios públicos, especialmente electricidad y gas, vería con buenos ojos cambios una liberalización de los subsidios energéticos y una progresiva regularización de las tarifas.

Por otra parte, en el Panel General de acciones la noticia del balotaje trajo novedades para un sector olvidado y flagelado en los últimos años: la construcción.

Acciones como Caputo (CAPU), Polledo (POLL) y Dycasa (DYCA) revivieron ante la expectativa del levantamiento del cepo, la unificación de los tipos de cambio y la salida de 4 años de estancamiento.

La ola de optimismo también llego al rubro alimentario y a las economías regionales. Las cotizaciones de Molinos (MOLI), Juan Semino (SEMI), Ledesma (LEDE) y Bodegas Esmeralda (ESME) crecieron más de un 30% en pocas jornadas.

Además de un dólar más caro, estas firmas esperan con ansias una reducción de la carga impositiva y de las retenciones a las exportaciones.

En resumen, la irrupción del balotaje le dio al mercado más razones para ser optimista. Pero los inversores saben que no todo es color de rosa. Conocen la delicada condición de la macroeconomía.

No obstante, la superlativa performance de ciertas acciones de sectores puntuales, nos invitan a pensar que el mercado prefiere que la mano ejecutora provenga del gobierno de la oposición. Así, el voto no es solo económico o financiero… también es un voto de confianza.

Le sugiero que genere empatía con el mercado. Pensar y actuar como “él” y le permitirá adelantarse a lo que viene después del 22 de noviembre.

Por una nueva inversión exitosa,

Nery

P.D.: Si quiere estar al día con las últimas noticias económicas y del mercado argentino, lo invito a seguirme en Twitter: @nerypersi.