No se complique

No se complique

Si quiere ganar en bolsa, no hace falta que se complique la vida. Aunque muchos no lo crean, siguiendo una estrategia de inversión fácil y sencilla también se pueden obtener grandes ganancias.

Leemos los correos electrónicos de los lectores cada día. No podemos responder a todos, pero pensamos en ellos.

Recientemente, recibimos dos e-mails interesantes. Uno, el de una mujer que sentía que su divorcio no se había gestionado bien y ahora lucha por mantenerse a flote financieramente. El otro, de un hombre en el lado opuesto en una situación de divorcio. Luchó durante años por el tema de la pensión alimenticia, la manutención de los hijos y los gastos de subsistencia y, finalmente, abandonó la lucha, se declaró en bancarrota y se hundió.

Más sobre este tema en un minuto. Primero, vamos a hablar del mundo del dinero, donde las inversiones se han reducido. Piense que lo peor que le puede pasar en este momento es que pierda su dinero. Visto así, el juego no parece tan complicado.

Ahora, cuando las acciones caen en el Dow se dice que detrás de las caídas están “las preocupaciones sobre el crecimiento global”. Por supuesto, nadie sabe exactamente por qué los inversores compran o por qué venden. Y poco importa. Cuando las acciones llegan a cierta altura, los inversores siempre encuentran una razón para  vender- siempre. Y si ellos están buscando una razón ahora para hacerlo, no tienen que mirar muy lejos. Las acciones estadounidenses tienen un precio cercano a máximos. En estos niveles las cosas tienen que ir bien- con crecimiento, estabilidad y prosperidad.

No es imposible, pero no parece la mejor opción. Los niveles de deuda también están en niveles récord. Cuando los niveles de deuda son tan altos, las cosas tienden a ir mal. Las inversiones y la especulación –financiada con deuda- no salen según lo planeado. Los deudores no pueden pagar. Entre los acreedores cunde el pánico. Y los inversores –cuyos activos tenían un precio fijado por la perfección- buscan la salida.

No espere que Wall Street comparta este punto de vista. Hace unos días, el televisivo Jim Cramer  animaba a los inversores a “aprovechar esta oportunidad de ganar dinero”. Y un informe de Bloomberg avisa a los inversores para que tengan cuidado con el sentimiento bajista.

 

Los inversores odian las acciones otra vez.

En un mercado caracterizado por los precios al alza se nota la poca convicción que hay en él, el sentimiento de equidad está cayendo a un ritmo histórico, hundiéndose por algunas medidas al ritmo más rápido desde que el presidente de la Reserva Federal, Paul Volcker, acabo de subir los tipos de interés en la década de los 80. El coste de protegerse contra las descensos de las acciones se ha disparado, las valoraciones se están contrayendo y el pesimismo entre los inversores roza máximos de las últimas tres décadas.

No se preocupe. Todo esto es una buena noticia para las subidas, si la historia sirve de guía. Desde 1963, el índice Standard & Poors 500 ha avanzado un promedio del 11% el año después de que las encuestas realizadas por el newsletter Investors Intelligence reflejaran que los inversores son tan pesimistas como lo son ahora, según datos recopilados por Bloomberg. Esto significa una rentabilidad anualizada del 8,3%.

Nuestro consejo a los inversores: preocúpense.

Los editores de newsletter a veces están en lo cierto, a veces no. Ellos suelen ser mucho más pesimistas que Wall Street, debido a que no están vendiendo ni bonos ni acciones. Ellos están vendiendo consejos. Y saben que las acciones tan pronto suben como bajan. También saben que, euro a euro, las pérdidas son más dolorosas que las ganancias.

Pero entre 1963 y 2015 pocas personas se dieron cuenta de lo que estaba pasando. Un gran viento de cola –procedente de la Reserva Federal y otros bancos centrales- estaba detrás del mercado de valores. Los miembros de la Fed cambiaron el sistema de dinero en 1968-1971. Pocos editores de boletines, o cualquier otra persona, entendieron lo que significaba; esta vez fue diferente. Las acciones dejaron de ir arriba y abajo como lo habían hecho antes. La mayoría fueron hacia arriba- sobre todo después de 1982.

Pero el rendimiento pasado no es garantía de resultados futuros, como la SEC nos recuerda. Así que esta vez, ¡los pesimistas editores de newsletter podrían estar en lo cierto!

Volviendo a nuestros e-mails….

Los problemas familiares suelen ser mucho más importantes para el bienestar, la felicidad, e incluso para la seguridad financiera, que los ‘problemas de dinero’ en sí. Sin embargo, son problemas similares. En ambos casos, el éxito depende de los hábitos, la personalidad y la suerte. Las virtudes cuentan… no siempre, pero a menudo. Fidelidad. Humildad. Generosidad. Firmeza. Trabajo duro.

Si de esta manera las cosas no funcionan, usted se sentirá mejor pensando que si lo hacen. Así por lo menos, cuando las cosas no salen bien, no es culpa suya.

Cuando leemos los e-mails de gente con poco dinero, queremos ayudar. Por supuesto, no podemos dar consejos personales. Pero tenemos algunos consejos generales para todo el mundo en esta situación:

Si usted está empezando a acumular dinero, tenemos un consejo que vale millones de euros pero se lo daremos a cambio de nada: no se complique; hágalo simple. Y siga intentándolo.

Vendemos investigaciones de mercados, análisis y asesoramiento. Y nuestros vendedores trabajan duro para hacer que suenen lo más atractivas posibles. Pero cuando usted no tiene mucho dinero para invertir, un servicio de consejos bursátiles caro no le ayudará.

Y no, no estamos diciendo que los sofisticados sistemas de caza de oportunidades no funcionan. En las manos adecuadas, en el momento adecuado, pueden funcionar perfectamente. Pero la búsqueda requiere de tiempo y conocimiento. Un novato en esto de las inversiones casi seguro se quedará sin dinero antes de que encuentre un caro sistema que le permita hacerse rico.

Las habilidades básicas para la creación de riqueza son tan simples que apenas merecen una mención. Pero al igual que la construcción de una familia, se necesita tiempo… a menudo toda una vida. Gaste menos de lo que gana. Guarde el dinero. Invierta con cuidado en las cosas más seguras que encuentre. A medida que vaya teniendo más dinero, entonces – y sólo entonces, podrá darse el lujo de gastar en mejorar su estilo de vida y en herramientas de inversión más sofisticadas.

Haga esto durante 20, 30, 40 años… entonces verá cómo funciona.

¿No puede esperar 40 años? ¿Ni siquiera 20?

Hmmm… ¡tiene mucho trabajo por hacer!

Saludos,

Bill Bonner