Puede que todavía no sea tarde…

Puede que todavía no sea tarde…

Si sos de los que piensa que la jubilación es algo para analizar a partir de los 50, entonces estás en un serio problema. Sólo vos podés asegurarte el futuro que te merecés, pero tenés que empezar hoy.

Entre los 20 y los 30 nos vemos eternos, inmunes, todopoderosos… Hablar de un plan de jubilación no sólo parece insensato, sino que además deprime. Es más, podría decirte que esta percepción no varía mucho en la siguiente década.

El tema sólo empieza a preocupar cuando ya es tarde.

Desde el fin del las AFJP en 2008, el sistema de pensiones es monopolio del Estado. Algunas mejoras se han hecho en el último tiempo. No obstante, en la Argentina la jubilación mínima actual es de $ 3.821. Algunos critican que ese monto supere por poco la mitad de lo que gana un preso ($ 6.060) con fondos también de la Anses. Para mí ese debate es estéril.

La oposición tiene mejores ideas, podés pensar…

El Frente Renovador que lidera Sergio Massa prometió un 82% móvil para jubilados, mientras que el PRO catalogó la propuesta de “irresponsable”. Hoy el grado de cobertura en cuanto a la relación tasa-salario está en torno al 60%. Es por eso que este movimiento dinamitaría la solidez del sistema.

Estás por tu cuenta…

Podés contar con la jubilación como una ayuda, pero no descansar sobre ella para tener la vejez digna que merecés.

Empezá hoy

No sólo tenés que construir tu propia jubilación por fuera del sistema tradicional, sino que tenés que empezar lo más temprano posible.

No es un problema argentino, sino universal.

Es difícil pensar en el momento del retiro cuando se tiene menos de 30 años. En 2011 la firma Scottrade llevó adelante en Estados Unidos un estudio entre jóvenes de la “generación Y” (aquella que nació entre los años 1980 y 2003). El resultado de la encuesta fue que el 55% de los miembros de esa franja etaria todavía no empezó a ahorrar para su retiro frente a sólo un 21% que ya comenzó a hacer planes para ese momento.

Romper la inercia es clave, pero hay que hacerlo con metas alcanzables.

Un buen primer paso puede ser separar un 10% de tu sueldo antes de los 30 e ir a avanzando al 15%, una vez atravesado ese umbral.

Entre los 30 y los 50 la persona atraviesa la parte de la curva más productiva de su vida, pero ojo que las responsabilidades suelen ser mayores, y con ellas los gastos.

De cualquier manera, algo que tenés que entender es que con el ahorro pasivo ya no alcanza, no en un mundo de tasas 0, menos en un país con tasa negativa. En la Argentina, un plazo fijo rinde un 26% en pesos al tiempo que la inflación está en 27,5%.

Tenés que tomar ciertos riesgos para poder alcanzar tu objetivo. Por supuesto, no es lo mismo la capacidad de respuesta que tenés a los 20 ante situaciones adversas, que a los 60. Por eso, debemos ser más agresivos al inicio de nuestra vida económicamente activa y volvernos cada vez más conservadores a medida que ésta avanza.

La Bolsa tiene alternativas para poder establecer un plan de jubilaciones paralelo.

Conviene consultar a un broker para diseñarlo, pero la lógica dice que a los 30 se puede establecer una cartera con un 50 % en bonos y un 50% en acciones (las más seguras). Pasado los 45, habría que apuntar a un plan más conservador, por ejemplo: 75% en bonos y 25% en acciones (las más seguras, también).

Al reinvertir las ganancias, tu ahorro no será lineal. Dos más dos ya no será cuatro y podrás ver los beneficios de lo que en finanzas se conoce como el “interés compuesto”.

Las ganancias obtenidas se utilizan para seguir haciendo crecer la base, que tiene que estar en constante expansión.

Vas a tener que moverte rápido y tener buenos reflejos.

Hasta la próxima.

Un fuerte abrazo,

Ignacio.