Un hábito sencillo para que desarrolles tu capacidad empresarial

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Un buen equilibrio entre la preparación y la acción aumentaría notablemente tu productividad. Voy a compartir con vos uno de las rutinas más eficientes para que mejorares tu producción cuando le desees.

Todos tenemos el mismo número de horas cada día para cumplir con nuestras metas. Nadie, ni siquiera los ricos ni los famosos, tiene más de 24. Pero lo que determina nuestro éxito es la manera en que usamos esas horas.

Nunca me gustó pasar mucho tiempo preparándome para hacer un trabajo. Me gusta empezar de manera inmediata y más cuando estoy inspirado. Impulsado por alguna visión de lo que podría ser, me siento obligado como un maníaco a volverla realidad de la forma más rápida posible.

Creo que mi impulso a actuar es causa importante de mi éxito como empresario. Sin embargo, al inicio de mi carrera, mi negación a planificar y preparar fue una gran pérdida de mi tiempo y del de quienes trabajaban conmigo.

A medida que el tiempo pasaba, comencé a aceptar la idea de prepararme. Todavía tengo la necesidad de avanzar con un proyecto de manera inmediata, pero he entrenado para tomarme el tiempo necesario para evaluar la situación y planificar.

El equilibrio entre planificación, preparación y acción que logré está reflejado de manera perfecta en el título de un libro sobre capacidad empresarial que publiqué en 2008: Ready, Fire, Aim (Prepararse, fuego, apunten).

La idea, en pocas palabras, es la siguiente:

  • Actuar es lo más importante. Las carreras y los proyectos fracasan mucho más seguido por la reticencia a actuar que por pasar a la acción demasiado pronto.
  • Aun así, planear y prepararse es útil.
  • Empieza cuando puedas, aunque haya errores en el camino. Trabaja en los inconvenientes después.

Por ende Ready Fire, Aim.

Hace unos meses le pregunté a más de una docena de empresarios exitosos cómo preparaban y planeaban lo que hacían cada día. También sentía curiosidad por las horas que trabajaban.

A continuación, los resultados de mi pequeña encuesta:

El 76% dijo que trabajaba más de 8 horas al día. El rango era amplio; entre 4 y 12 horas. Sin embargo, el promedio era 9,3 horas.

La mayoría consideró que la “planificación” era una parte vital de su día. De hecho, como grupo, pasaban, en promedio, una hora haciendo sólo eso. Sin embargo, todos ellos dijeron sentir que “actuar” era la parte más importante.  Casi todos dijeron que su día laboral comenzaba temprano, antes de las 9 am, y cerca de la mitad dijo que empezaba a las 8 am o antes.

Muchos comenzaban a trabajar antes de llegar a la oficina leyendo correos electrónicos o recaudando información de los diarios o de publicaciones por Internet. No muchos, más o menos 20 %, dijo llevarse trabajo a la casa a la noche, pero la mayoría trabaja por lo menos algunas horas los fines de semana.

En mi caso, un día típico se desarrolla de la siguiente forma:

Parte uno: A la mañana temprano

6:30 Levantarme, sonreír, pensar en positivo. Vestirme. Correr, caminar, elongar y meditar en la playa.

7:00 Bañarme. Vestirme. Tomar un desayuno rico en proteínas mientras leo el diario.

7:30 En la oficina de casa, paso unos minutos escribiendo en mi registro diario. Leo poesía y libros sobre filosofía, entre otras cosas, para encontrar buenas ideas.

8:00 Escribo/edito poesía o ficción.

9:00 Escribo/edito por 2 horas algún libro que no es de ficción.

Parte dos: Al mediodía

11:00 Voy a la oficina y me tomo un batido de proteínas mientras reviso mi agenda del día.

11:45 Me reúno con mi asistente y le doy tareas.

12:00 Voy a jiujitsu en el centro que está al lado. Me baño y me cambio.    

1:00 Almuerzo algo sano.

1:30 Me ocupo de los negocios (¡acción!), mediante reuniones o llamadas telefónicas. 

4:00 Dos reuniones de 15 minutos.

4:30 Devuelvo llamadas telefónicas.

5:00 Termino con mis tareas más importantes.

5:30 Mi penúltima tarea del día es revisar y responder correos electrónicos. Antes lo hacía dos veces al día. Ahora, sólo una vez.

6:00 Termino todas mis tareas que tienen mucha prioridad y planifico el día siguiente. Esta es la última tarea de mi día laboral.

Parte tres: A la noche

7:30 Vuelvo a casa y disfruto de una copa de vino mientras hago un crucigrama en el porche.

8:00 Comida y conversación con mi esposa.

10:00 Lectura en la cama y apago las luces.

Insisto en que son necesarias tres o cuatro horas de preparación cada día y entre ocho y nueve horas de acción para ser exitosos en la vida.

Para maximizar tu productividad, inténtalo por algunas semanas y observa cómo resulta. Dado que la forma en la que inicias tu día tiene un efecto importante en tu productividad, sigue las siguientes 4 reglas fáciles:

  1. Desayuna proteínas. Por ejemplo, tostadas, un huevo y una taza de café.
  2. Haz algo de ejercicio físico para despertar a tu cuerpo.
  3. Haz que tu primera tarea del día sea algo significativo. Algo importante pero sin urgencia que te haga avanzar hacia una meta desafiante a largo plazo que cambiará tu vida. Podría ser algo en relación con ganar dinero o progresar en tu profesión.
  4. Haz algo que estimule tu mente. A mí me gusta leer poesía o filosofía.

El punto es hacer lo que te ayuda a mantenerte centrado en tus metas principales. Recuerda: planificación y acción.

Espero que notes la diferencia en tu rendimiento.

Sinceramente,

Mark.

Mark Ford es uno de los creadores de la disciplina conocida en los Estados Unidos como Generación de Riqueza. Junto a Tom Dyson creó el afamado newsletter financiero The Palm Beach Letter. Bajo el seudónimo “Michael Masterson” ha publicado más de dos mil ensayos y 8 libros sobre hábitos y prácticas financieras. Dos de ellos, “La Promesa” y “Los 9 secretos que todo generador de riqueza debe conocer” han sido mundialmente aclamados y traducidos a varios idiomas. Además de ser uno de los referentes del Palm Beach Wealth Builders Club, es uno de los autores y principales referentes del Club para Generar Riqueza de Inversor Global, donde revela oportunidades sobre nuevas fuentes de ingresos en dólares a sus suscriptores, y de Cartas de Key Biscayne, afamado newsletter de finanzas personales y creación de dinero.