Llegó el día de una revolución juvenil

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Todos nos acostumbramos a que la economía se sostenga gracias al crédito. Sin embargo, los préstamos no son gratuitos, y tarde o temprano las nuevas generaciones tendrán que hacerse cargo de la gigantesca deuda que heredarán de sus padres. Ésta es la crónica de la mayor de las injusticias de la historia.

Desde Baltimore, Estados Unidos

La semana pasada nos encargamos de dar el discurso de graduación a los alumnos que terminan este año. Les explicamos cómo los graduados actuales no sólo son los más endeudados de la historia, sino que también les dijimos que son los menos propensos a poder pagar sus deudas. Los salarios reales llevan cayendo desde que estos graduados tenían cinco años. Hoy continuamos con el discurso que nadie quiere que demos…

Sos el heredero de las teorías falsas y de los billones de dólares en deuda. La mayoría de los títulos universitarios poco hacen por convertirte en una persona más apta para trabajar. La manipulación económica de tus padres hará que sea difícil avanzar. El ingreso medio por hogar- después de la inflación- ha estado cayendo desde finales de los 90.

Hoy en día el número de puestos de trabajo que permitan mantener a una familia es inferior a los que había en 1999. Y mejor no hablar sobre la creación de nuevos negocios. La tasa de nuevos emprendimientos se está derrumbando. El sistema está diseñado para proteger a tus padres, sus beneficios, sus carteras y sus negocios.

¿Contra qué? ¡Contra ti! Eres el futuro. Eres quien debería querer derribar los muros de la burocracia que hacen que sea tan difícil para ti abrir tu propio negocio, conseguir buenos puestos de trabajo y crear riqueza real. Debes hablar de revolución –acabar con la deuda billonaria de tus padres y terminar con sus guerras contra la pobreza, el analfabetismo, los iraquíes, los afganos o lo que sea.

Es necesario poner fin a estos costosos programas sin sentido para que puedas contar con los recursos necesarios para desarrollar tus propios proyectos. Tienes que deshacerte de los zombies de tus padres –los millones de personas improductivas que reciben dinero del gobierno- para que puedas tener tu propia familia, tus propios proyectos y tus propios zombies.

También tienes que poner fin al suicida sistema monetario basado en el crédito impulsado por tus padres. El sistema sólo funciona mediante el aumento de la cantidad de deuda de la sociedad. Y funciona sólo hasta que la burbuja de deuda llegue a ser tan grande que explote. Pero hay una lógica siniestra detrás de la deuda que te convierte en un tonto para las generaciones que son mayores que tú. Hoy en día se gasta en créditos a favor de los propietarios de capital, y de las personas que reciben dinero del gobierno.

Cuando el gobierno pide dinero prestado se lo da a un zombie para que lo gaste o lo gasta él directamente. Por lo general, va a parar a una persona mayor –tus padres o abuelos- en alguna forma de subsidio de bienestar social, de pensión o de programa de apoyo.

Cuando gastan el dinero, éste va a parar a las arcas de las corporaciones. Éstas aumentan los beneficios y los precios de las acciones. ¿Quiénes son los dueños de esas corporaciones? Tus padres y abuelos – que invierten sus ahorros en fondos y acciones. Al aumentar el crédito, cambian la riqueza real del futuro por el presente – y de la tuya a la suya. Ese es el dinero que no has ganado todavía.

Te lo voy a explicar: el gobierno pide prestado un dólar. Se lo da a uno de sus zombies. El dinero termina en una corporación como una venta. Si esa venta tiene un margen de beneficio del 10%, diez céntimos se registran como una ganancia. Si se vende a una relación precio-ganancias de 20 veces, el precio de las acciones sube 2 dólares. Esto hace que el propietario de las acciones sea 2 veces más rico. (Estoy simplificando, pero creo que lo estás entendiendo).

Pero ahora el gobierno debe un dólar más. ¿Quién va a pagarlo? ¡Tú! Tus padres y abuelos se están jubilando y cobrando sus pensiones. Ellos piensan que serán capaces de vender sus acciones y sus casas para tener más dinero para gastar.

Ahora te toca a ti. Tienes que conseguir un trabajo para pagar su atención médica. Tienes que pagar impuestos para poder mantener en marcha sus guerras. Tienes que comprar una casa para que ellos puedan mudarse a Florida. Esto es a lo que te enfrentas. Estás llegando al final de una cola de 60 años de expansión del crédito. La deuda se ha disparado. También lo ha hecho la economía.

Nosotros, vuestros padres, disfrutamos de una expansión que comenzó cuando nacimos y continuamos disfrutando, con pequeñas interrupciones, hasta que nos retiramos. Salimos de la universidad con poca o ninguna deuda. Pudimos abrir negocios con menos impedimentos. Pudimos pedir dinero prestado para financiar nuestros negocios y nuestras vidas. Pudimos contratar, despedir, cambiar de trabajo, comprar y vender casas, pasar de un lugar a otro.

Éramos más libres –y más ricos- de lo que tú serás nunca, a menos que puedas hacer borrón y cuenta nueva de nuestras deudas, nuestras guerras y nuestros intentos por lastrar tu futuro e impedir que vivas como los ricos, con vidas completamente libres.

Si no te enfrentas a este desafío, heredarás nuestras facturas, regulaciones, obligaciones y nuestras vanidades. Heredarás también una crisis financiera, mucho peor que la de 2008.

La expansión de la deuda de los últimos 60 años se convertirá en una triste contracción de la deuda, posiblemente arrastrará a la economía hacia otra Gran Depresión. Encuentra cuanto antes una manera de no pagar o acabar con las deudas de tus padres, o caminarás el resto de tu vida con una losa encima. Líbrate de las cosas absurdas que tus padres han hecho o tendrás lo que te mereces.

Saludos,

Bill Bonner.

Bill Bonner es fundador y presidente de Agora Inc., con sede en Baltimore, Estados Unidos. Es el autor de los libros “Financial Reckoning Day” y “Empire of Debt” que estuvieron en la lista del New York Times de libros más vendidos.