Cómo el dinero en efectivo se ha convertido en algo ilegal

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Mientras las tasas de interés son cada vez menores y, en algunos casos, incluso negativas, el dinero en efectivo parece ser la última víctima de los gobiernos y bancos centrales. Descubra en el este artículo por qué no es una coincidencia.

Esta semana nos fijamos en la deflación de la deuda que se acerca. Es más o menos lo que ha sucedido ya en California. Cuando se utiliza más liquidez de la que entra, las cosas se secan.

La liquidez -dinero disponible para la compra de acciones y bonos- es lo que hace flotar los precios de los activos. Y la liquidez actual viene de la Fed y de su sistema bancario. Sus políticas de dinero con bajos tipos de interés en la década de los noventa y del dos mil crearon un enorme flujo de fondos en los mercados de capitales de Estados Unidos –superávit financiero- que causó la burbuja del Nasdaq de 1999 y la burbuja inmobiliaria y financiera de 2007.

Cuando esas burbujas estallaron, los hogares se retiraron. Entonces la Reserva Federal llegó con sus programas de flexibilización cuantitativa (QE por sus siglas en inglés) para mantener el flujo del dinero. Pero ahora que el QE ha llegado a su fin en EE.UU., se empieza a ver que las cosas han alcanzado su punto máximo.

Y si el economista Richard Duncan está en lo cierto, en el próximo trimestre, la liquidez neta será sustancialmente negativa. Y luego veremos como las flores de Wall Street comienzan a marchitarse.

Nuestro propio indicador del corto plazo también se volvió negativo el pasado 9 de abril, prediciendo un retorno de menos del 1% durante los siguientes 94 días.

Espera. ¿La Reserva Federal no tiene todavía un acuífero de dinero en efectivo y de crédito sin explotar para poder acabar con la sequía? Las tasas de interés ya están en mínimos históricos. ¿Podrían bajar más? Sí, podrían.

Pregúntele a su mujer o a su marido: “¿qué me das si te doy un beso?” Si le responde que nada, es que el valor de su beso es cero. Pero supongamos que la respuesta es: “Si bajas la basura, tal vez dejo que me beses”.

Aquí el valor de su beso es más bajo aún, por debajo de cero. Hay que añadir algo a su beso para que su propuesta sea aceptada.

Del mismo modo parece que los prestamistas en Japón, Suiza, Alemania y muchos otros países tienen que añadir algo a su dinero cada año para conseguir que el gobierno pida algo de dinero prestado.

Ya se nos ha humillado y desconcertado con las tasas de interés al cero por ciento. Incluso cuando se nos priva de oxígeno, esos tipos no tienen sentido. ¿Cómo es posible que algo que no tiene ningún valor a la vez sea digno de algo? El dinero vale algo, ¿no? Entonces, ¿cómo puede ser prestado por nada o por menos de nada?

Tal vez hay algo en la temprana literatura cristina que nos ayude a comprenderlo.

Los padres de la Iglesia tuvieron que luchar contra grandes interrogantes, tales como la naturaleza de Jesús. ¿Era un hombre? ¿Un Dios? ¿Ambos? ¿cómo podía ser el hijo de Dios un Dios? Eso era un poco raro, ¿no?

Las preguntas crearon una larga discusión y una masacre en masa. Al final el asunto no se decidió de ninguna manera convincente. En su lugar, cada Iglesia llegó a un entendimiento práctico con los católicos, que declararon en el Concilio de Nicea que Jesús y Dios procedían “de una misma sustancia”. Cómo lo sabían, nunca se ha explicado.

Así que probablemente tampoco entenderemos nunca la verdadera naturaleza de la deuda con rendimiento negativo. ¿Tiene valor? ¿No lo tiene? Pongamos un ejemplo: ¿cuál es el rendimiento real de un bono del gobierno japonés de diez años? Es decir, si usted presta dinero al gobierno japonés, ¿qué interés gana? -2% es la respuesta.

¿Eso quiere decir lo que creo que quiere decir? ¿Qué el valor del dinero prestado es menor que cero? Por lo tanto, si usted tiene Bonos del Gobierno Japonés por valor de un millón de dólares, ¿cuál es su valor real?

Bien, si usted tiene que pagar una hipoteca al 2%, usted no tiene un activo, sino un pasivo. Así que, ¿los bonos del Gobierno Japonés no deberían ser considerados un pasivo y no un activo? Vamos a aclarar esto. El prestatario recibe un activo. El prestamista obtiene un pasivo. ¿En qué clase de universo sucede esto?

En el mundo del interés negativo el dinero no tiene sentido. Se pueden fabricar coches que no arrancan o aviones que no vuelan. No habría ninguna diferencia. Usted podría estar en el negocio una eternidad.

¿Qué? ¿No podrías vender tus productos? ¿No podrías pagar los intereses de tu deuda? ¡Que gracia! A tipo de interés cero, usted podría pagar siempre por menos del coste de un sello de correos.

¿Qué? ¿Usted es insolvente? No se preocupe. En un mundo sin intereses eso no importa. Sus besos son igual de buenos que los del resto. Todos son igual de fríos. Usted siempre podrá pagar sus deudas pidiendo dinero prestado –la cantidad que desee- y pagar en el momento que mejor le venga.

Los lectores atentos se darán cuenta rápido de que no vivimos en un mundo sin intereses. Vivimos en un mundo real, de carne y hueso. Vivimos en un mundo en el que el dinero en efectivo, los besos y el crédito todavía importan. Porque en este mundo real, usted todavía tiene que pagar por lo que obtiene.

Pero poco a poco, día a día, en el mundo en el que vivimos empieza a transformarse en algo extraño- gracias a este sistema divertido de dinero. Y poco a poco, cuanto más extraño se vuelve el mundo financiero, más gente quiere agarrar fuerte el dinero en efectivo para protegerse de él.

Una de las cosas más extrañas que han sucedido recientemente fue que el gobierno de Suiza se negó a permitir que los grandes depositantes retiraran dinero en efectivo. La revista Forbes publicó lo siguiente:

El Banco Nacional de Suiza confirma que el almacenamiento de dinero en efectivo para eludir las tasas de interés negativas no es bienvenido. “El Banco Nacional ha estado recomendando que los bancos con demandas de efectivo (…) actúen de forma restrictiva”.

De hecho, el Banco ha recomendado que los bancos limiten las retiradas de efectivo físicas para evitar su almacenamiento. De todos modos, es normal que los bancos limiten las retiradas de efectivo. Las directrices internacionales contra el lavado de dinero obligan a los bancos a monitorear e informar sobre actividades sospechosas en las cuentas. Las grandes retiradas de dinero en efectivo que no forman parte de la actividad normal de la cuenta se considerarían como “actividad sospechosa”.

Los bancos están completamente en su derecho a negarse a comunicar las transacciones que podrían ser objeto de actividades delictivas o de lavado de dinero. Por esta razón, los bancos en la mayoría de los países imponen restricciones a las retiradas de efectivo físicas: por lo general requieren un aviso previo si se va a retirar una gran suma de dinero en efectivo, pueden limitar la cantidad que se va a retirar y pueden exigir una explicación por escrito del uso que se le dará dinero retirado.

Esto podría tener consecuencias a largo plazo. La política monetaria de los últimos años se ha visto obstaculizada por la supuesta existencia del “límite inferior cero”, en el que (se supone) que todo el mundo optará por dinero físico en lugar de depósitos bancarios y bonos… Pero si los inversores simplemente no pueden obtener grandes cantidades de dinero físico porque los bancos no se lo van a permitir, el límite ligeramente por debajo de cero no se puede obligar. En cuyo caso, las tasas negativas podrían ser muy negativas y nadie podría hacer mucho al respecto.

Hemos estado prediciendo un “pánico por el dólar”. Es decir, cuando las cosas se ponen feas, la gente quiere en sus carteras algo distinto a las tarjetas de crédito. Las tarjetas de crédito son sólo otra forma de pagaré. Requieren contrapartes que quieran y puedan. Pero ¿qué contraparte en su sano juicio le dejará dinero prestado en un mundo con interés negativo, donde el préstamo se convertirá en su responsabilidad?

En la última crisis financiera, el efectivo estaba fluyendo rápidamente fuera del sistema y casi todos los bancos de Wall Street hubiesen quebrado si se hubiese permitido. En su lugar, la Reserva Federal detuvo la corrección, y vivimos con los resultados –incluyendo una burbuja aún más grande de deuda.

Ahora, los gobiernos están tratando de evitar que se retire el dinero en efectivo por tres razones:

  • Es difícil para ellos controlar, rastrear y recaudar impuestos del dinero en efectivo.
  • No hay suficiente para hacer funcionar nuestra economía moderna.
  • Mientras usted pueda tener efectivo está escapando de la fantasía de la Reserva Federal. Es decir, si usted puede obtener efectivo, ellos no pueden obligarle a pedir dinero prestado con tasas de interés negativas. Usted puede coger su dinero en efectivo agarrarse a él, pagando nada por el privilegio de poder hacerlo.

Francia ya ha hecho ilegal el uso de dinero en efectivo para compras grandes. Willem Buiter de Citibank ha recomendado grabar el efectivo con impuestos (una especie de tipo de interés negativo). Por otro lago, JP Morgan ha aconsejado a alguno de sus clientes no utilizar cajas de seguridad para guardar billetes o monedas.

En Estados Unidos, el efectivo no es ilegal, es sospechoso. Preséntese con una gran cantidad de dinero en efectivo en un banco y es probable que tenga que dar algunas explicaciones. Deje que la policía le encuentre dinero en una inspección de tráfico rutinaria y seguramente se lo confisquen.

Probablemente es sólo cuestión de tiempo que el dinero en efectivo esté más controlado y que se anuncien tasas de interés negativas para grandes tenencias de efectivo. ¿Será suficiente para elevar los niveles de liquidez y los precios de los activos?

Saludos,

Bill Bonner.

Bill Bonner es fundador y presidente de Agora Inc., con sede en Baltimore, Estados Unidos. Es el autor de los libros “Financial Reckoning Day” y “Empire of Debt” que estuvieron en la lista del New York Times de libros más vendidos.