2016, el año de los bonos argentinos

A pocas horas de decirle adiós a 2016, mi última columna del año es un balance anual de inversiones locales. Verás cómo marcharon acciones, bonos y Lebac. También te adelanto qué es lo que podemos esperar para 2017 en el mercado doméstico.

La última semana del año es temporada alta de balances. Pero no me refiero a los tradicionales que elaboran los contadores de las empresas. Hablo de un resumen de lo que dejó 2016 en materia de inversiones.

Y este año ha sido especial en muchos sentidos. No sólo fue un período de transición en el plano político, sino que estuvo signado por innumerables cambios de índole económica. Entre ellos, vimos flotar al dólar nuevamente, Argentina se “amigó” con el mundo, se lanzó un ambicioso plan de exteriorización de activos (blanqueo) y el Banco Central se avocó a combatir la inflación a través del uso de la tasa de interés.

Pero también es cierto que la economía no recibió la llegada de la “lluvia de inversiones” ni del “segundo semestre” de crecimiento. Y el panorama se ensombrece aún más con más de millón de personas desocupadas y con el dato de que uno de cada tres argentinos es pobre, flagelo que se potencia por una inflación de 40% en 2016.

Claro que cada tema mencionado requeriría un análisis más detallado. Pero a los fines de nuestro balance de inversiones, basta con saber que todos estos condimentos (positivos y negativos), entre otras variables, influyeron directa e indirectamente en la evolución de los activos financieros locales.

Empecemos con la renta variable…

¿Cómo le fue a las acciones?

Con respecto a estos instrumentos, tenemos varias lecturas según el nivel de profundidad que elijamos.

Una primera y rápida mirada al Merval, índice que replica una cartera con las acciones más importantes de la plaza local, nos dice que la Bolsa trepó un 40,3% en lo que va de este año (al 22 de diciembre).

Si bien una revalorización de 40% es superlativa en cualquier parte del mundo, en Argentina no lo es debido a la (todavía alta) inflación. El incremento del costo de vida cerrará el año con un número superior al 40%. Así, es correcto pensar que las acciones le empataron a la inflación. Es decir, la Bolsa se mantuvo constante en términos reales.

Ahora bien, un escrutinio un poco más selectivo al mercado podría incluir solamente las acciones de capitales domésticos. Esto implica analizar la evolución del índice Merval Argentina (M. AR). A diferencia de su “hermano” Merval, el M. AR abarca las principales empresas de nuestro país, excluyendo, por ejemplo, a papeles importantes como Petrobras Brasil (APBR) y Tenaris (TS).

Yendo a los números, el recorrido del M. AR, aunque compartió la tendencia del Merval, se quedó a mitad de camino ya que subió solamente un 18,1%. Tampoco pudo superar la barrera natural de la inflación y, por lo tanto, los papeles argentinos vieron una caída en sus valores en términos reales.

Esta brecha entre los mencionados índices habla de las diferentes evoluciones entre los papeles extranjeros y los locales. En particular, APBR y TS (explican cerca del 20% de la composición del Merval) tuvieron un dinamismo inusual gracias a la recuperación del petróleo y terminaron por favorecer al índice más representativo. Mientras que APBR trepó más de 160% en lo que va de 2016, TS escaló un 75% anual.

Alejándonos del promedio de los índices, ¿qué papeles fueron los que más subieron en el año?

Entre los papeles líderes que mejor performance tuvieron en 2016 (hasta el 22 de diciembre), además de APBR, se destacaron:

Agrometal (AGRO): +211%

Holcim (JMIN): +153%

San Miguel (SAMI): +142%

La primera y la tercera son acciones ligadas al campo, el sector más favorecido por las decisiones económicas durante la gestión de Macri (salida del cepo cambiario y quita de retenciones). Por eso, el recorrido de estos papeles fue un reflejo de la mejora en las perspectivas del sector.

Por su parte, JMIN es la única acción cementera del mercado local. Su alza respondió a las expectativas generadas por el plan oficial de obras públicas y el blanqueo de capitales, pero la recesión de 2016 le sacó impulso en los últimos meses.

Ahora bien, si miramos el Panel General, lo mejor (al 22-12-16) pasó por 2 empresas concesionarias viales y 1 la acción del Mercado de Valores.

Grupo Concesionario del Oeste (OEST): +222%

Mercado de Valores de Buenos Aires (VALO) +220%

Autopistas del Sol (AUSO): +195%

Las compañías que tienen la concesión de autopistas tuvieron un muy buen año gracias a mayores tarifas promedio, mejoras en la eficiencia operativa en el cobro de peajes y un incremento el volumen de transito respecto el 2015. Estos factores repercutieron en las cotizaciones bursátiles.

En tanto, la dinámica de la acción del Mercado de Valores de Buenos Aires (VALO) respondió al mayor interés que generó el nuevo gobierno más “market-friendly” en el ámbito bursátil. Las expectativas del desarrollo y crecimiento del espectro financiero aumentó el atractivo de VALO.

¿Y cómo anduvieron los bonos en 2016?

Si consideramos el Índice de bonos que elabora el Instituto Argentino de Mercado de Capitales (IAMC), los títulos públicos argentinos rindieron un 30% en promedio (al 22-12-16).

Ahora bien, si desglosamos un poco más el análisis, encontramos que los grandes ganadores del año fueron los instrumentos largos en pesos, entre los que se cuentan bonos que ajustan por CER como el Discount (DICP) y Par (PARP). Esta clase de títulos subió un 40% en lo que va de 2016. Además, pudo presentarle batalla a la inflación y preservar el poder adquisitivo del capital.

En el lote de los títulos menos dinámicos, el tramo corto de la curva en dólares subió apenas por encima del 26%, en línea con un tipo de cambio que se deslizó un 20% y con el mayor apetito de bonos como el Bonar X (AA17) que permiten abaratar la penalidad del blanqueo de capitales.

En cuanto a los títulos largos en dólares, venían evolucionando muy bien hasta noviembre de este año, favorecidos por una baja en el riesgo país y cierta calma en el mundo. Pero esta situación se trastocó con la irrupción del “fenómeno Trump” que inyectó incertidumbre en todos los mercados. La consecuente suba de tasas de interés mundiales afectó fuertemente a los bonos largos argentinos. De no haber mediado este acontecimiento, hoy estaríamos hablando de una mejor evolución.

Y si hablamos de renta fija, no tenemos que obviar a las Letras del Banco Central (Lebac)…

¿Y cómo marcharon las Lebac?

Con una rentabilidad prometida de hasta 38% anual, las Lebac fueron grandes protagonistas de la escena bursátil de este 2016.

Para evaluar cuánto rindieron en pesos, te propongo el siguiente ejercicio: supongamos que un inversor se posicionó en Lebac a 35 días a fines de 2015. Además, este sujeto renovó su posición siempre que llegó el vencimiento. Es decir, calculemos el retorno en pesos obtenido de “rollear” las Lebac más cortas en 2016, sin incluir comisiones para facilitar las cuentas.

A tal efecto, supongamos que el individuo suscribió Lebac en la última licitación de 2015, el día martes 29 de diciembre de 2015, y que renovó secuencialmente cada 35 días el capital y los intereses obtenidos. La siguiente tabla resume la sucesión.

 

Al 13 de diciembre, la rentabilidad del “rolleo” de Lebac a 35 días en 2016 alcanzó un 35,3% en forma acumulada. Si esta cifra la anualizamos hasta el 29 de diciembre de 2016, obtenemos una tasa de 37,1%.

Si bien la ganancia lograda por las Lebac parece impactante, ocurre lo mismo que con las acciones. Este dato nominal nada nos dice acerca de la rentabilidad real o, su equivalente, el beneficio que conseguimos por encima de la inflación en el año.

Como la inflación de este año estará por encima del 40%, resulta evidente que las ganancias con Lebac no superaron la valla del encarecimiento del costo de vida. Es decir, las Lebac tuvieron un rendimiento real negativo.

En definitiva, el año 2016 fue más favorable para la renta fija que para las acciones. Mientras que con riesgo más elevado la renta variable argentina rindió menos de 20% (tomando el índice Merval Argentina), los bonos largos en pesos pasaron cómodamente esa marca con un riesgo menor. Incluso las Lebac, con riesgo de impago nulo, superaron a las acciones domésticas. El dólar, que subió menos que la inflación, fue un gran facilitador de este proceso.

Ahora bien, ¿qué podemos esperar para el 2017 que ya está a la vuelta de la esquina? Para responder al interrogante, desde Inversor Global preparamos un Informe Especial llamado “La administración Macri un año después: lo que pasó y lo que vendrá”.

Para verlo gratuitamente, hacé click acá.

Finalmente, quisiera aprovechar este espacio para saludarte…

Te deseo de corazón que termines de la mejor manera este 2016. Y espero que tu año 2017 esté lleno de amor, salud, trabajo y, por supuesto, inversiones exitosas.

Nery Persichini
Editor de Revancha Argentina

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