Cómo me estoy preparando para la próxima recesión

 

mercado-bajista-recesion-estimaciones

La economía de burbuja tarde o temprano llegará a su final. Y así es como Bill Bonner se prepara para cuando llegue el estallido.

Gualfin, Salta, Argentina – Las acciones están subiendo en todo el mundo.

Mientras tanto, la economía de EE.UU. se va para abajo. ¿Quién se lo hubiera imaginado?

Por ejemplo, el índice del mercado laboral creado por los economistas de la Reserva Federal -y que es seguido de cerca por la jefe de la entidad, Janet Yellen- ha caído por tres meses consecutivos. Es la primera vez que esto sucede desde 2009.

Y la Fed de Atlanta añade que el crecimiento del PBI en el primer trimestre de 2016 fue solo de 0,3%.

Aún no ha entrado en el terreno de la recesión (que es comúnmente definida como dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo)… pero no está lejos.

“Preparándome” para la recesión

Si la recesión no ocurre este año, no va a ser la primera vez que me haya equivocado… o que me haya anticipado demasiado.

Pero a pesar de las afirmaciones de que el Gobierno ha logrado domar el ciclo económico, la recesión ocurrirá sí o sí un día de estos. Y cuando esto suceda estaré listo… al menos, aquí en el rancho.

Todavía tengo 700 cabezas de ganado y un par de cientos de botellas de vino Malbec almacenadas en el depósito. Hay cultivos de maíz y tomate en el jardín.

¿Que más necesito?

No sé. Prefiero no averiguarlo.

No creo que nadie quiera averiguarlo, pero las cosas malas también tienen que ocurrir. Es poco probable que las recesiones hayan sido completamente exterminadas.

De hecho, las recesiones no son algo malo, al menos no para mí.

Es la forma natural en que se eliminan los errores. La recesión es cuando entra en juego la “destrucción” del concepto de “destrucción creativa” del economista Joseph Schumpeter.

La parte “creativa” es la que sigue. Pero no se puede tener una sin la otra. Las empresas marginales, es decir, las malas inversiones o los competidores débiles, tienen que liquidarse para que se puedan encontrar mejores usos para el capital de trabajo.

¿Por qué?

Lo crea o no, el capital es limitado. Si lo usa para proyectos fallidos, usted será más pobre, no más rico.

¿Cuáles proyectos son buenos y cuáles son malos? Por lo general, un aumento en las tasas de interés reales (lo que aumenta el costo de la financiación) es la forma como se puede averiguar esto. Tasas más altas infligen dolor en las finanzas de la empresa. Y así es como los débiles se rinden.

Las recesiones no son necesariamente agradables. Pero son tan necesarias como los dolores en los huesos cuando los chicos crecen o las discusiones sobre el presupuesto familiar.

Burbuja de deuda

Pero soy parte de una minoría. La mayoría de los economistas le temen a una recesión; quieren evitarla de la peor manera posible.

¿Cuál es la peor manera posible de evitar una recesión?

¡Lanzarle más dinero!

Los economistas más serios saben que tenemos un problema en nuestras manos. La deuda crece y crece… mucho más rápido de lo que la economía -que tiene que pagar esa deuda- lo hace.

Se trata de una “burbuja de deuda” que flota en un cuarto lleno de cuchillos.

En los últimos ocho años, por ejemplo, el gobierno federal le añadió US$ 9 billones a la deuda pública de Estados Unidos, más de lo que  se había acumulado en los 246 años anteriores.

La deuda total de EE.UU. aumentó el año pasado en US$ 1,9 billones… mientras que el PBI solo se incrementó en US$ 599 mil millones. Dentro del sector empresarial la diferencia fue mayor. Las empresas tomaron US$ 793 mil millones de dólares de préstamos adicionales frente a solo US$ 161 mil millones de dólares de producción adicional. Es decir, cinco veces más deuda que crecimiento.

Algunos analistas, como nuestro amigo Richard Duncan de Macro Watch, cree que no tenemos más remedio que seguir inflando la burbuja de crédito.

Él compara la situación con un hombre que se ha subido en un globo aerostático. De repente, se da cuenta de que no lo está llevando a donde él quiere ir.

Pero, ¿qué puede hacer?

Si libera el aire caliente, el globo caerá y él morirá. Para sobrevivir, tiene que seguir poniendo más aire caliente.

Otros economistas, como Paul Krugman, creen en el aire caliente también.

Lo llaman “la demanda”. Se aferran al globo, con la esperanza de que mayor crédito haga que aumente el crecimiento y pueda hacer la deuda más soportable.

Más aire caliente

Creo que tanto Duncan como Krugman están equivocados.

Un auge económico, basado nada más que en aire caliente (crédito falso, sin recursos reales que lo respalden), es fraudulento. Nunca nos llevará a un crecimiento real. Todo lo contrario.

Lo mejor es hacer estallar la burbuja… y luego arreglar lo que se rompió. Además, la burbuja explotará, quiérase o no.

La idea es que el primero de la fila crea en la magia tanto como el que le sigue.

Pero el acto de magia está perdiendo su efecto. El humo comienza a dispersarse y los conejos desaparecieron. Todo el glamour y el brillo, la conmoción y el temor, la charlatanería y el abracadabra. Todo está dando paso a la realidad económica.

Empiezo a ver todo con más claridad: la teoría de la Fed no es más que aire caliente. Ahora, ese dinero falso está haciendo algo que no me imaginaba: hace exactamente lo contrario de lo que los planificadores de los bancos centrales querían.

En una edición del programa Market Insight de hace un par de días, un colega mostró cómo la “velocidad de circulación del dinero” está cayendo en picada.

Esto es serio. La velocidad del dinero rastrea la frecuencia de uso de un dólar para comprar algo en la economía. La caída de la velocidad indica que los consumidores y las empresas se están echando para atrás… cada vez están más reacios a gastar e invertir… se están aferrando a sus dólares en vez de gastarlos.

Esto tiene un efecto similar al de la reducción de la oferta de dinero para comprar bienes y servicios. Los precios caen. En pocas palabras, deflación.

La burbuja tiene una fuga. El aire caliente se está saliendo.

Saludos,

Bill Bonner

Bill Bonner es fundador y presidente de Agora Inc., con sede en Baltimore, Estados Unidos. Es el autor de los libros “Financial Reckoning Day” y “Empire of Debt” que estuvieron en la lista del New York Times de libros más vendidos.

Comments

comments

2 thoughts on “Cómo me estoy preparando para la próxima recesión

  • Me encantan las columnas de Bill Boner porque hace análisis profundos y sobre todos originales y transgresores, pero tienen el defecto que nunca hace recomendaciones sobre cómo enfrentar el panorama negativo que el plantea. Incluso los títulos son engañosos ( e.g. “Como me estoy preparando …” , pero después la nota no indica cómo se está preparando ). Yo también tengo casa en Salta, algunas vacas y Malbecs, pero creo eso no basta para seriamente “estar preparado” para cuando la burbuja reviente!!!

  • mi estimado.
    que me aconcejaria .. INVERTIR LOS PESOS EN DOLARES O ESPERARVER QUE PASA CON LA INFLACION O VA A BAJAR EL VALOR DEL DOLAR ¿NO COMVENDRA COMPRAR EUROS ‘?y esperar ver que pasa con la caida , son pocos los dolares que tengo…
    saludos MIGUEL .

Los comentarios están cerrados.